sábado, 3 de abril de 2010

un año!!!

¡Cómo pasa el tiempo!
Parece que fue ayer y sin embargo hace exactamente un año que me embarqué en la experiencia de escribir un blog: este blog, que es MI BLOG y que titulé “EN POSITIVO”.
Durante este año, y haciendo balance del mismo, he publicado 74 entradas (75 con la de hoy) divididas en 3 bloques: Capítulos de mi libro “Adelgazar en positivo. Manual de primeros auxilios para dietas de adelgazamiento” (17 entradas), recetas “ligeras” (23) y lo que yo llamo “mis pajas mentales” (38 entradas). Además ha asistido al nacimiento del “CLUB NUTRIESTETICA” como vínculo de contacto con mis pacientes y contactos directos.
El blog ha recibido más de 2750 visitas (con más de 6300 clics) desde 37 países distintos (según clustrmaps) y cuenta con 7 seguidores “oficiales” (aunque me consta que son bastantes más los que lo leen de forma más o menos habitual).
Vuestra participación también ha sido importante, ya que habéis dejado 58 comentarios con los que he cumplido mi palabra de contestar a todos.
El título del blog es “en positivo” y no fue este un título elegido al azar. Intento (a veces lo consigo) ser un tío positivo, pensar en positivo y transmitir ideas y actitudes positivas a la gente de mi entorno, incluidos mis pacientes.
Como decía en la primera entrada, las ideas que aquí podéis encontrar, unas veces en forma de consejos, otras de comentarios, de interrogantes o, por qué no, de dudas, son solo impresiones generales con las que se puede o no estar de acuerdo, pero que, y podéis creerme, están escritas ocn la mejor de las intenciones.
Por supuesto que me cuesta un trabajo mantener vivo el blog, pero este trabajo se ve compensado con creces. Por una parte, me obliga a mantenerme “activo” pensando y buscando de qué escribir y escribiéndolo después y por otra, me aporta una serie de satisfacciones como pueden ser pensar que puedo ayudar a alguien con alguna sugerencia o comentario, mantener una relación, aunque sea virtual, con mis lectores, y ver crecer unos centímetros mi ego cuando alguien me escribe o me cuenta algo halagüeño sobre lo que ha leído.
Por supuesto que os sigo animando a que dejéis vuestros comentarios y críticas. No sabéis cuánto los agradezco. Además, sin ellos, el blog se quedaría cojo.
Así que de momento, con permiso de la autoridad competente y si el tiempo no lo impide… y como decía Felipito Tacatún:
“YO, SIGO…”

lunes, 29 de marzo de 2010

al casi le falta el todo

Recuerdo a una paciente que en el transcurso de una consulta, al preguntarle qué tal había hecho la dieta esa semana me contestó: “Lo he hecho bien, pero me he pasado”.
No penséis que es una frase nueva. La he oído, con o sin variantes, cientos de veces a lo largo de mi vida profesional.
Lo que quería decir esta persona en ese momento es que había comido todo lo que yo le había mandado comer esa semana (de ahí lo de “lo he hecho bien”) pero que además había comido otras cosas que no debía (lo que para ella argumenta el “me he pasado”).
Si lo miramos fría y racionalmente, no nos cuesta mucho darnos cuenta de la gran incongruencia que encierra la frase, puesto que hacerlo bien implica no pasarse y, por consiguiente, el hecho de pasarse elimina la posibilidad de haberlo hecho bien.
Recuerdo que mi abuelo me decía cuando era niño: “
Chiguito, al casi le falta el todo”. Y tenía más razón que un santo. Cuando alguien nos cuenta que “casi” le pilla un coche, es que el coche ni le ha tocado. Y si alguien nos dice que “casi” le toca la lotería, es que no le ha tocado ni un euro. En consecuencia, si alguien nos afirma que “casi” ha hecho la dieta (expresión muy frecuente en la consulta de un dietista), es que no la ha hecho.
Y esto nos demuestra que las formas que tenemos de engañarnos a nosotros mismos cuando nos ponemos a dieta son múltiples .




sábado, 20 de marzo de 2010

resiliencia (y coaching)

Aquí os presento otro de los “bonitos palabros” de mi colección: Resiliencia.
Es una palabra que deriva del latín, del término resilio, que significa volver atrás, resaltar, rebotar.
En el campo de la física alude a la capacidad de los materiales de volver a su forma original después de haber sido forzados a cambiar o deformarse. En el de la psicología, el concepto de resiliencia (o afrontamiento), señala la capacidad para enfrentar situaciones críticas, sobreponerse y salir airoso y fortalecido, en vez de frustrado o debilitado.
Por tanto, resiliencia es la capacidad para resistir y no venirse abajo, para salir de los baches airosamente, incluso con más bríos.
Todos disponemos de una potente (y a veces insospechada) capacidad de superación de las adversidades y depende de cada uno descubrirla, adquirirla y usarla en los malos momentos ya que más que lo que nos sucede (y no podemos evitar todas las situaciones adversas), lo importante es como nos tomamos lo que nos sucede (actitud, amigos, actitud).
Y nunca es tarde para cambiar las propias actitudes, entrenándose en técnicas de modificación del pensamiento, recuperando la capacidad de reflexionar sobre uno mismo, aprendiendo a interpretar los acontecimientos de otra manera, aprendiendo a ser positivos y asertivos… es decir, que la resiliencia, igual que la personalidad, se puede educar y es posible cambiar actitudes en uno mismo (y también en los demás, si no ¿qué hacemos cuando educamos a nuestros hijos?).
Quizás, el mayor obstáculo al que nos enfrentamos cuando buscamos esa mejora es la convicción de que no podemos cambiar, amparándonos en afirmaciones como “yo soy así”, “cada uno es como es”, “a mis años ya no puedo cambiar”… pero esto es un gran error puesto que (en mayor o menor medida) uno puede cambiar (independientemente de la edad) si de verdad se lo propone.
Y al hilo de lo que os estoy contando, podemos hablar también del coaching, una disciplina que procede de los Estados Unidos y que es un proceso de aprendizaje dinámico e interactivo en el cual un entrenador (coach) ayuda a una persona (coachee) para obtener lo mejor de sí mismo utilizando sus propios recursos y habilidades de la forma más eficaz. Su objetivo es que podamos profundizar en nuestro propio conocimiento y progresemos de forma rápida y eficaz para alcanzar la autonomía en la resolución de problemas (tanto los importantes como los cotidianos) aumentando nuestro rendimiento y mejorando nuestra calidad de vida.
Existen procesos de coaching personal, empresarial, deportivo, para el éxito, ontológico, ejecutivo, transformacional… y tanto es así que muchas veces tengo la sensación de que lo que hago en la consulta, más allá de educación en la alimentación, es un verdadero proceso de coaching con mis pacientes.

domingo, 14 de marzo de 2010

receta 23. va de dulce (TARTA DE REQUESÓN)

Hace unos días. el amigo Manu me dijo en la consulta que su mujer le había dicho que por qué no me decía que a ver si ponía en el blog una receta de algún postre que no fuera a base de fruta. Pues bien, he recogido el guante del reto y aquí os paso una receta de repostería que anda entre 80 y 110 calorías por ración (aproximadamente es el valor energético equivalente a un par de yogures desnatados), por lo que se puede incluir sin problemas dentro del contexto de una dieta hipocalórica.
Eso sí, para prepararla hay que remangarse y meterse en harina, ya que aunque es muy sencilla, hay que cocinar un poquito. Vamos a ello:

TARTA DE REQUESÓN

Ingredientes para 6-8 raciones: 2 cucharadas soperas de harina de trigo. 3 cucharaditas de harina de maíz. 100 ml de leche desnatada. 2 huevos. 300 gr de requesón. 1 yogur natural desnatado (125 gr). 80 gr de mermelada baja en calorías del sabor que más os guste. 10 gr de margarina. 1 cucharadita de levadura. Sal. Edulcorante líquido.

En un recipiente se mezclan las 2 cucharadas de harina de trigo con 2 cucharaditas de harina de maíz, la levadura, la leche desnatada, dos cucharaditas de edulcorante y la yema de un huevo mezclándolo todo bien. Se reserva.
Se bate aparte la clara a punto de nieve y se incorpora a la crema que ya habíamos preparado y se echa todo en un molde de repostería.
Se precalienta el horno a 180 grados y luego s mete el molde que debe permanecer allí un cuarto de hora. Se saca y se deja enfriar, pero no se apaga el horno.
En un bol se mezclan el requesón, el yogur, un huevo y 3 cucharaditas de edulcorante. Se remueve bien y se echa por encima de la tarta y se introduce de nuevo en el horno 10 minutos más.
Por otro lado, se mezcla la mermelada con 2 tacitas de agua y una cucharadita rasa de harina de maíz. Se coloca a fuego lento y se lleva a ebullición sin dejar de remover. Se retira y cuando esté templado se vierte por encima de la tarta.
Este plato se sirve frío.
Y a ver quien me dice ahora que no se puede dar uno un capricho de vez en cuando sin dejar de cuidar su alimentación.






domingo, 7 de marzo de 2010

ataraxia

No sé qué pasa últimamente, si es la luna llena que ha habido en el cielo estos días de atrás, la crisis y su pastelera madre o la variación del eje de la Tierra que dicen los científicos que ha sucedido tras los últimos grandes terremotos, pero el caso es que no sé si es real o percibido, me da la sensación de que la gente que veo a mi alrededor está un tanto crispada (probablemente ellos puedan decir lo mismo de mi. Quien esté libre de culpa, que tire la primera piedra).
Esta situación me viene de perlas para hablaros de otro “bonito palabro” de mi colección que ya apuntaba en la entrada pasada cuando contaba mis vicisitudes en la estación de Delicias (encima cachondeo con el nombrecito) de Zaragoza a causa de la ciclogénesis explosiva.
Este “bonito palabro” es ataraxia.
Ataraxia es sinónimo de imperturbabilidad, sosiego, paz interior y tranquilidad espiritual.
En el Diccionario de la Real Academia Española, podemos encontrar las siguientes definiciones:
Imperturbabilidad: cualidad de imperturbable.
Imperturbable: que no se perturba
Perturbar: Inmutar, trastornar el orden y concierto, o la quietud y el sosiego de algo o de alguien.
Turbar: interrumpir, violenta o molestamente, la quietud.
Pues bien, para los estoicos, epicúreos y escépticos, Ataraxia es una disposición de ánimo gracias a la cual alcanzamos el equilibrio emocional (la felicidad) mediante la disminución de la intensidad de nuestras pasiones y deseos y la fortaleza del alma frente a la adversidad.
Pero no deja de ser curioso que en diferentes culturas y religiones se hable de este concepto de imperturbabilidad.
Santa Teresa de Jesús nos legó un poema precioso que comienza diciendo “Nada te turbe, nada te espante, todo se pasa, Dios no se muda, la paciencia todo lo alcanza…”
Hay un libro que recoge enseñanzas del Islam (escrito por Aaidh Ibn Abdullah al-Qarni) que precisamente se titula “Nada te turbe”.
Y he encontrado unas citas de un texto metafísico hinduista del siglo II a.C. (Bhagavad Gita) que dicen: “Quien no se turba en medio de las tristezas, quien en medio del placer no siente deseo, quien ha abandonado todo impulso, temor o cólera, éste tiene entendimiento estable”. “Quien no se inmuta por nada, aunque le acaezca un mal o un bien, quien ni odia ni se entristece, éste está sólidamente en posesión de la sabiduría”.
Sin tener nada que ver con toda esta gente, mi amigo Angel lo resume diciendo “Me estoy volviendo cada vez más simple. Cada vez pienso menos”.
Y yo mismo, siguiendo el ejemplo de estos grandes pensadores (incluido mi amigo) y haciendo caso a lo que me pide el cuerpo (escuchando mi voz interior, dirían algunos) he decidido intentar convertirme (usando los dos “palabros” explicados hasta ahora) en el paradigma de la ataraxia ¿qué os parece?

domingo, 28 de febrero de 2010

congreso

No sé si sabéis que este fin de semana he estado en el 25 congreso de la Sociedad Española de Medicina Estética en Barcelona, en el que he tenido la oportunidad de ejercer de moderador en varias mesas de debate.
Ha estado bastante interesante. Siempre te enteras de alguna novedad y siempre aprendes alguna cosa que no sabías. Estos congresos sirven también para hacer relaciones con otros colegas y para reafirmarte en tu profesión y darte cuenta de que no haces las cosas mal del todo.

Otra cosa ha sido la vuelta desde Barcelona, pues a causa de esa inclemencia atmosférica que hemos padecido en el norte de España conocida como ciclogénesis explosiva (y luego dicen que hablamos raro los médicos) o “tormenta perfecta” (que decían los medios de comunicación), estuve retenido cinco horas en la estación de Zaragoza sin saber si iba a poder continuar o no el viaje de regreso a casa. Una de esas situaciones que oyes en los noticiarios de vez en cuando y que te parecen que solo pasan en la tele y a los demás, como aquello de que te toque la lotería…
Pues resulta que la lotería no me ha tocado, no, pero lo de que se cierren las vías de ferrocarril y el tráfico por carretera, eso sí que me ha tocado y a padecer la desorganización y la desinformación por parte de los ¿responsables? de turno, también, lo que me hizo (y al resto de los pasajeros del tren en el que viajaba y de otros cuantos más) cargarme de paciencia y aguantar estoicamente hasta que nos dieron una solución, lo que a su vez me hizo recordar el comienzo de un bello poema de Santa Teresa de Jesús: “nada te turbe, nada te espante, todo se pasa, Dios no se muda, la paciencia todo lo alcanza…” y otro bonito palabro sinónimo de imperturbabilidad que comentaré en otra entrada del blog.

Y ya en casa y en clave de humor, os dejo un extracto del debate y turno de preguntas tras una de las ponencias estrella del congreso. Ponencia a cargo del prestigioso Doctor Tilla Deatún, director de la cadena de clínicas Nogordo de Porto Alegre e inventor del mundialmente conocido sistema de nutrición “Seloco Metodo” basado en teorías contrarias a las habituales y que cuenta con millones de seguidores a nivel mundial (eso sí, adelgazar, lo que se dice adelgazar, no adelgaza ni uno ¿por qué será?)

Pregunta: Los ejercicios cardiovasculares prolongan la vida ¿es verdad?
Respuesta: El corazón está hecho para latir una cantidad de veces determinadas. No desperdicie esos latidos en ejercicios. Su periodo de vida se gastará, independientemente de su uso. Acelerar su corazón no va a hacer que usted viva más. Eso es como decir que usted puede prolongar la vida de su coche conduciendo más deprisa. ¿Quiere vivir más? Échese la siesta.
P: ¿Debo dejar de comer carnes rojas y comer más frutas y vegetales?
R: Se necesita entender la logística de la eficiencia en alimentación.¿Qué comen las vacas? Hierba y maíz. ¿Qué es eso? Vegetales. Entonces un filete es el mecanismo más eficaz de colocar vegetales en su sistema. ¿Necesita comer cereales? Pues coma pollo.
P: ¿Debo reducir el consumo de alcohol?
R: De ninguna manera. El vino está hecho de fruta. El brandy es un vino destilado, lo que significa que se elimina el agua de la fruta de modo que usted saque mayor provecho de ella. La cerveza también está hecha de cereales. No limite demasiado su consumo.
P: ¿Cuales son las ventajas de un programa regular de ejercicios?
R: Mi filosofía es: si no tiene dolor, no haga nada. Está usted bien.
P: ¿Los fritos son perjudiciales?
R: Hoy en día la comida se fríe en aceite vegetal. La verdad es que quedan impregnadas de aceite vegetal. ¿Como puede ser que más vegetales añadidos sean perjudiciales para usted?
P: ¿La gimnasia ayuda a reducir la obesidad?
R: Absolutamente no. Ejercitar un músculo lo único que hace es aumentar el tamaño del músculo.
P: ¿El chocolate hace daño?
: Es cacao. Otro vegetal. Es un alimento bueno para ser feliz. La vida no debe ser un viaje para la tumba, con la intención de llegar sano y salvo, con un cuerpo atractivo y bien preservado. Lo mejor es emprender el camino, con una cerveza en la mano y un bocadillo en la otra. El mejor final es haber tenido un cuerpo completamente gastado, totalmente usado, gritando: mereció la pena, qué viaje tan extraordinario...
P: ¿Algún consejo más que nos pueda dar?
R: Si andar mucho fuera saludable, los carteros serían inmortales. Las ballenas se pasan nadando todo el día, solo comen pescado y solo beben agua. Sin embargo están gordas. Las liebres corren, saltan y no paran, pero no pasan de 15 años de vida. La tortugas no corren y no hacen nada, pero viven 450 años.

domingo, 21 de febrero de 2010

paradigma

Tengo en mente ir escribiendo cosillas en el blog sobre lo que yo llamo "bonitos palabros".
Y el primer "bonito palabro" de la serie es "paradigma".
Hace tiempo recibí un power point con el título “como nace un paradigma”. Lo tenía guardado para comentarlo un día de estos, pero como esta semana lo he vuelto a recibir (me lo envió mi amigo y compañero Javier) he decidido compartirlo hoy con vosotros.
Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, paradigma significa ejemplo o ejemplar. Así que podemos decir que un paradigma es un modelo o patrón en cualquier disciplina científica. En el campo de la psicología, el término paradigma se refiere a las acepciones de ideas, pensamientos o creencias (generalmente incorporadas durante nuestra primera etapa de vida) que se aceptan como verdaderas o falsas sin someterlas a prueba de un nuevo análisis.
El texto que recibí contaba más o menos la siguiente historia:
Un grupo de científicos colocó cinco monos en una jaula. En el centro de la jaula colocaron una escalera y sobre ella un montón de plátanos.
Cuando un mono subía por la escalera para coger los plátanos, los científicos lanzaban un chorro de agua fría sobre los que quedaban en el suelo.
Después de recibir unos cuantos chorros de agua fría, cuando un mono iba a subir por la escalera, los otros le golpeaban para que no lo hiciera.
Pasado algún tiempo, ningún mono subía por la escalera a pesar de la tentación de los plátanos.
Entonces los científicos sustituyeron a uno de los monos por otro que lo primero que hizo fue subir por la escalera a por los plátanos, siendo automáticamente bajado por los otros con una tremenda paliza.
Después de unas cuantas palizas, el nuevo mono del grupo ya no subió más por la escalera aunque no entendía muy bien el por qué de los golpes.
Un segundo mono fue sustituido y ocurrió lo mismo. El primer sustituto participó con entusiasmo de la paliza al novato. Un tercer mono fue cambiado y se repitió el hecho: el grupo lo volvió a golpear cuando quería trepar a por los plátanos. El cuarto y finalmente el quinto de los monos del inicio del experimento fueron sustituidos.
Los científicos quedaron entonces con un grupo de cinco monos que aunque nunca habían recibido un baño de agua fría, continuaban golpeando a aquel que intentara llegar a los plátanos.
Si fuera posible preguntar a alguno de ellos por qué le pegaban al que intentaba subir por la escalera, con mucha seguridad la respuesta sería: “no sé, aquí las cosas siempre se han hecho así”.
Y aquí viene la pregunta: ¿por qué hacemos las cosas siempre de la misma manera si tal vez las podemos hacer de otra? ¿por qué nos dejamos llevar por la inercia y no nos planteamos cambiar nuestra forma de actuar?
Dicen que fue Einstein quien dijo eso de “si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”.
Y también a Einstein se le atribuye la frase “Solamente hay dos cosas infinitas en el mundo: el universo y la estupidez humana”.
Y digo yo: ¿por qué no nos proponemos crear nuevos paradigmas?

sábado, 13 de febrero de 2010

tres recetas por el precio de una (20, 21 y 22): LOMOS DE MERLUZA AL HORNO.(CON JAMÓN, CON LANGOSTINOS y FUSIÓN DE AMBAS)

Hoy vamos a cocinar 2 variantes del mismo tema: LOMOS DE MERLUZA AL HORNO.
Variante nº 1: Lomos de merluza CON JAMÓN
Se ponen en una fuente de horno los lomos de merluza sin espinas (valen los congelados, previamente descongelados, claro) con un poco de sal y pimienta. Se pone encima de cada lomo una rodaja de tomate y encima del tomate un par de lonchas de jamón serrano dobladas. Se ensarta todo con un palillo (el jamón, el tomate y el lomo de merluza), se le echa por encima un hilito de aceite de oliva virgen extra, se espolvorea con romero picadito (o la hierba que os guste y os apetezca) y se mete al horno (previamente precalentado a 190 grados) durante 10-12 minutos.



Variante nº 2: Lomos de merluza CON LANGOSTINOS
Esta receta es muy parecida a la anterior, pero en lugar de poner sobre los lomos de merluza tomate y jamón, se pinchan en el palillo 2 ó 3 langostinos pelados. Se espolvorea con sal, pimienta y un chorrito de aceite de oliva virgen extra y se meten al horno a 190 grados durante 10 – 12 minutos. Mientras están en el horno, freímos en una sartén con un poquito de aceite virgen extra unos ajitos en láminas a fuego no muy fuerte y cuando estén doraditos retiramos la sartén del fuego y le añadimos una cucharadita de pimentón (a mi me gusta el picante). Cuando el pescado esté hecho, lo sacamos del horno y le echamos por encima el aceite con el ajo y el pimentón.


Como el ingrediente básico de ambas recetas es el mismo (lomos de merluza) y la temperatura del horno y el tiempo de cocción también son iguales, podéis poner las dos recetas al mismo tiempo en la bandeja del horno… o por qué no, hacer una FUSIÓN DE AMBAS y pinchar en cada lomo una rodaja de tomate y uno o dos langostinos envueltos en una loncha de jamón y así ya tenemos otra receta ¿no os parece?

sábado, 6 de febrero de 2010

mil excusas

Al utilizar esta expresión, no me estoy disculpando (aunque bien pudiera hacerlo si es que lo que estáis leyendo os parece un auténtico rollo).

Lo cierto es que cuando nos ponemos a dieta para adelgazar podemos buscar mil excusas para saltárnosla a la torera. Y si no las encontramos, nos las inventamos. Como en ese anuncio de televisión en que una pareja celebra que han movido el macetero para ponerse ciegos de queso.
¿Quién que haya estado a dieta no ha aprovechado que tiene invitados, o que come fuera de casa, o que está nervioso, o que tiene algo que celebrar o, o, o...?
Puestos a buscar excusas, una de las que se esgrimen con más frecuencia es el tipo de actividad laboral que se realiza. Os puedo asegurar que he conocido en la consulta a personas que ejercían trabajos distintos y que todos los que se lo han planteado seriamente y con una actitud positiva han conseguido adelgazar, les haya costado más o menos.
Para que os hagáis una idea, he tratado con viajantes y camioneros que comen fuera de casa cinco días a la semana; panaderos y pasteleros, que además de estar “metidos en harina” tienen unos horarios matadores; camareros y personal de hostelería que siempre andan entre platos y copas, ejecutivos que tienen cantidad de comidas de negocios...
Pero quizás el gremio más numeroso que ha pasado por mi consulta sea el de las amas de casa, lo mismo las que ejercen su labor (que no “sus labores”) en exclusividad o las que lo hacen compartiéndola con otro trabajo fuera de casa. Yo creo que puestos a buscar excusas, este colectivo es uno de los que más fácil tiene el encontrarlas. Por una parte tienen que pensar en comida cada vez que planean un menú familiar. Por otra, tienen que ir a la compra y vuelven a exponerse a multitud de productos “apetecibles pero prohibidos”. Por otra tienen que preparar la comida todos los días. Por otra tienen que enfrentarse a lo que yo llamo el “complejo del cubo de basura” , es decir, “esto me lo como para que no sobre” o “porque no lo voy a tirar a la basura”... (aquí es cuando les suelo decir aquello de que estando a dieta, más vale a la basura que no a la cintura). Y además, estas “expertas en economía doméstica”, acaban pasando muchas horas solas al cabo del día con el riesgo de aburrimiento y desidia que también podrían aprovechar como excusa para picar cualquier cosa.
Y sin embargo, las amas de casa también pierden peso si se lo plantean de la forma correcta. O sea, con unos objetivos claros y una actitud positiva para no autoengañarse.
Aunque he de reconocer que en esto de buscar excusas hay verdaderos artistas. Y si no, juzgad vosotros mismo:




sábado, 30 de enero de 2010

reflexión rimada

La vida es un libro en blanco que tenemos que escribir y sus páginas llenamos al pasar nuestro existir.
Su título: Nuestro nombre. El argumento: Nosotros. Su estilo: Cada uno el suyo y como el tuyo no hay otro.
Empezamos a escribirlo el mismo día que nacemos y solo lo acabaremos el día que ya no estemos. En él anotamos todo: Nuestra penas y alegrías, los éxitos, los fracasos, los buenos y malos días, cada uno de nuestros pasos, cada uno de nuestros actos, cada uno de nuestros pleitos y cada uno de los pactos. Todos nuestros amoríos y todos nuestros desprecios. Lo mismo los ratos buenos como los ratos más necios. Y cada una de las cosas que hacemos constantemente, dichos, hechos, pensamientos, lo consciente y lo inconsciente...
Y así pasamos el rato sin darnos cuenta siquiera. Todos somos escritores... el que quiera y quien no quiera


domingo, 24 de enero de 2010

una piedra en el camino...

¿cuántas veces no nos hemos encontrado con dificultades en nuestra vida o en nuestro quehacer diario?
¿cuántas veces no hemos dicho a nuestros hijos (o nos han dicho nuestros padres) que para conseguir algo es necesario poner algo de nuestra parte?
¿cuántas veces no hemos oído aquello de que el esfuerzo siempre tiene su recompensa?
¿y cuántas veces no hemos tenido que aprender de nuestros errores por no aprender de los de los demás?
Cuenta la leyenda que hace mucho tiempo un rey colocó una gran roca obstaculizando un camino. Luego se escondió y se quedó observando para ver si alguien quitaba la tremenda piedra.
Cuando los viajeros llegaban a la altura de la piedra, todos protestaban airadamente. Unos simplemente la rodeaban, otros culpaban a la autoridad por no mantener los caminos en buenas condiciones, otros daban media vuelta y buscaban otro camino sin obstáculos, otros se sentaban al borde del camino para ver si alguien se molestaba en moverla para poder pasar después… pero ninguno de ellos hizo nada para sacar la piedra del camino.
Un vecino que vivía apartado del pueblo y pasaba por allí todos los días con un fardo de leña para vender sobre sus hombros, llegó a la altura de la piedra. Iba bastante cansado, pero puso su carga en el suelo trabajosamente y trató de mover la roca hacia un lado del camino. Después de empujar y empujar, con gran esfuerzo, lo consiguió. Cuando iba a recoger su fardo de leña, encontró en el suelo, justo donde antes había estado la roca, una bolsa de cuero. Abrió la bolsa y vio que contenía un buen puñado de monedas de oro y una nota del rey diciendo que ese era el premio para la persona que quitara la piedra como recompensa por despejar el camino.
Moraleja: Cada obstáculo puede estar escondiendo una oportunidad, tanto para ayudar a los demás como para ayudarte a ti mismo.

viernes, 15 de enero de 2010

recetas 18 y 19: ARROZ CALDOSO CON SETAS y PIMIENTOS DEL PIQUILLO RELLENOS DE SETAS CON CREMA DE ESPINACAS

Este año, como he sido muy bueno, los Reyes Magos me han traído muchas cosas. Entre ellas, y de parte de mis compañeros (y sin embargo amigos) Esther y Álex, un libro que relaciona alimentación y deporte. En ese libro hay algunas recetas interesantes y aquí os voy a dejar un par de ellas con setas que tienen muy buena pinta:

ARROZ CALDOSO CON SETAS


Necesitamos cebolla, setas variadas, sal y aceite de oliva.
En una cazuela con un poco de aceite pochamos la cebolla cortada en juliana. Después le añadimos las setas en tiras o laminadas y rehogamos todo unos cinco minutos. Agregamos el arroz, salteamos y le echamos sal.
Poco a poco vamos añadiendo agua, primero medio vaso y dejamos hervir. Bajamos el fuego para que hierva a pequeños borbotones y cuando veamos que se va quedando sin caldo le echamos otro medio vaso de agua y así hasta que veamos que el arroz está cocido. Iremos probando de sal.
Espolvorear con perejil picado
Si en vez de agua vamos añadiendo caldo de carne, no hará falta echar sal y daremos mayor sabor al guiso.




PIMIENTOS DEL PIQUILLO RELLENOS DE SETAS CON CREMA DE ESPINACAS


Picamos cebolla bien pequeña y la ponemos a rehogar en una sartén con un chorrito de aceite de oliva. Luego añadimos las setas en daditos (champiñón, seta de cardo, hongos...). Sazonamos y rehogamos bien toda la mezcla. Con esta preparación rellenamos los pimientos de piquillo y reservamos.
Por otro lado preparamos la crema de espinacas poniendo a hervir en una cazuela con agua y sal la espinaca limpia (poner bastante, que merma mucho) y patata pelada y troceada. cocemos bien y luego trituramos (retirando todo el caldo) hasta obtener una crema espesa.
Para terminar, calentamos los pimientos en el horno (o en el microondas) y napamos con la salsa de espinacas (napar: verter sobre algo una pequeña cantidad). También lo podemos presentar al revés, colocando un fondo de crema de espinacas en el plato y encima, los pimientos.



Buen provecho!!!

sábado, 9 de enero de 2010

tres consejos


Para empezar bien el año, vuelvo a echar mano de un capítulo de "adelgazar en positivo" que no en vano fue el motor de arranque de este blog que luego ha ido discurriendo también por otros derroteros como son las recetas y mis elucubraciones mentales (mis pajas mentales, con perdón, les llamo yo). Eso sí, siempre y haciendo honor al título del blog, EN POSITIVO, que es también el espíritu de fondo del libro y el mensaje que intento transmitir, tanto para quien pretende adelgazar (en positivo) como para quien simplemente quiere pasar un rato (en positivo) leyendo.
Siempre digo que los consejos simplemente se dan y quien quiera los puede escuchar y decidir si los utiliza o no.
Si entre los propósitos para el nuevo año alguno de vosotros se ha propuesto perder peso, espero que estos tres consejos puedan serle de utilidad:
Durante el tiempo que dure el tratamiento para adelgazar, nos vamos a encontrar en más de una ocasión con situaciones que, de una manera u otra, nos “obligan” a salirnos de la dieta. Precisamente, lo más difícil que tienen las dietas de adelgazamiento es que hay que mantenerlas en el tiempo y, cuanto mayor sea éste, más difícil será no encontrar situaciones que nos inviten a “romper” las normas. Y eso tenemos que asumirlo desde el principio.
Suelo decir que tenemos que desdramatizar la dieta, que tenemos que entender que no se está “a dieta o contra la dieta” y que tenemos que amoldar la dieta a nuestra vida y no nuestra vida a la dieta.
Es por eso que me gusta dar tres consejos, cada uno más importante si cabe que el anterior y siempre en este orden:
1º) Una vez que hayamos decidido ponernos a dieta, hagamos todo lo posible por no salirnos de ella.
2º) Si nos salimos (bien por “obligación”, bien por voluntad propia), hagámoslo con moderación. Si vamos en coche a un pueblo y nos saltamos el cruce, a la hora de volver no será lo mismo haberse pasado un pueblo que veinte.
3º) Una vez que nos pasamos, con moderación, disfrutémoslo. Metámonos en la cabeza que si comemos un pastel, nos va a engordar lo mismo si lo comemos con deleite, disfrutando de él hasta la última migaja, que si lo comemos con remordimiento y sensación de culpa. Lo que engorda es el pastel, no el sentimiento con que lo comemos. Por tanto, si lo comemos, disfrutémoslo. Quizás pase mucho tiempo hasta que volvamos a probar otro.
Y quiero dejar claro que con esto no quiero incitar a nadie a romper la dieta. Todo lo contrario. De hecho, si os fijáis, lo primero que he dicho es que intentemos por todos los medios no romper la dieta.

martes, 29 de diciembre de 2009

balance de fin de año

Se acaba el año y llega el momento de hacer balance del mismo.
Está claro que este ha sido el año de la crisis, o como yo suelo decir, de las crisis, porque me da la sensación de que la económica no es la única que ha planeado sobre nuestras cabezas. A saber, tenemos esa misma crisis económica, con la laboral de la mano, la de la clase política, la de la educación (sobre todo la educación en valores), las personales (las de cada uno), etc, etc.
En lo personal, el balance no ha sido malo. De momento (y espero que siga así muchos años) cuando me preguntan ¿cómo estás? Sigo contestando aquello de “estupendamente, cada día mejor” o “entre muy bien y excelente, pon la raya donde quieras” (por cierto, hay gente a la que le molesta que conteste eso ¿qué os parece?). Al fin y al cabo, me sigo considerando un privilegiado. Sigo teniendo trabajo (que con la que está cayendo no es poco), físicamente me encuentro bien (para la edad, que dicen algunos) y he pasado el año sin achaques de importancia ni lesiones. Incluso he terminado dos medias maratones, cosa impensable para mi hace un par de años y sigo teniendo a mi alredededor una familia y unos amigos a los que quiero y que creo que me quieren (o por lo menos disimulan muy bien). Hasta mis enemigos (si es que los tengo) no se han metido conmigo de una forma apreciable…
¡Ah! Se me olvidaba. También este ha sido el año del comienzo de este blog y del Club NutriEstetica que me sirven para mantener un contacto virtual con los que leéis el primero y reciben los boletines del segundo, experiencias ambas que de momento, y espero que duren, me están dando muchas satisfacciones (como me las dio en su día la publicación del libro). En fin, que como he susodicho, y sin ánimo de dar envidia a nadie, me sigo considerando un privilegiado.
Pero si el fin de año es el momento de hacer balance del que acaba, también lo es de hacer planes y buenos propósitos para el que comienza. En este apartado, cada uno tiene que hacer los suyos con toda la ilusión e intentar cumplirlos con todo su empeño y también, por qué no, con toda la ilusión. Si logramos cumplirlos, estupendo y si no, siempre habremos aprendido algo que nos servirá cuando volvamos a plantearnos nuevos retos.
En fin, que de momento no pienso escribir más hasta el año que viene porque lo poquito que queda de este tengo que sentarme a definir mis objetivos y mis buenos propósitos para el siguiente.
Y no quiero dejar pasar la ocasión de desearos, a todos, un próximo año lleno de Ventura (de Buena Ventura) en todos, todos los sentidos y que el 2010 sea, como muy malo, muy malo, muy malo, igual que este que acaba. De ahí para adelante, todo será mejorar.
FELIZ Y MUY PRÓSPERO AÑO NUEVO!!!!!!!!!!!!!!!!





miércoles, 23 de diciembre de 2009

mi árbol de navidad

Hace unos años recibí por Navidad un texto en power-point que me gustó y lo guardé en mi ordenador. Curiosamente, lo he vuelto a recibir en estos días y he decidido aprovecharlo y adaptarlo a mi manera para vosotros.

Quisiera preparar en estos días un árbol de navidad muy especial. Un árbol de navidad en el que colgaría, no ya en lugar de regalos sino como los mejores regalos, los nombres de todos y cada uno de mis amigos.


De los amigos que tengo a mi lado y de los que están en la distancia.
De los amigos nuevos y de los amigos de toda la vida.
De aquellos que veo todos los días y los de los que encuentro de vez en cuando.
Los nombres de los que siempre recuerdo y de los que olvido más a menudo de lo que se merecen.
De los que siempre están ahí y de los que aparecen de vez en cuando.
De los que comparten conmigo las horas alegres y los momentos más difíciles.
De aquellos a los que sin querer herí y de los que sin querer me hirieron.
De aquellos a los que conozco profundamente y de aquellos a quienes solo conozco someramente.
De los que me deben algo y de aquellos a quienes debo mucho.
De los amigos humildes y de los amigos importantes.

Los nombres de todos los amigos que han pasado por mi vida, de los que tengo ahora y de los que ya no están, de los que vais a recibir este mensaje y de los que, por una causa o por otra no lo recibirán.

Un árbol que tenga unas raíces tan profundas que vuestros nombres no se puedan arrancar jamás.
Un árbol de hojas perennes y que cuando florezca cada nuevo año, nos traiga sus frutos de ilusión, salud, amor, paz y alegría.

Ojalá que por Navidad nos podamos encontrar compartiendo bajo su sombra los mejores deseos de esperanza y de felicidad.



Encaramado en sus ramas y de todo corazón os deseo a todos...


FELIZ NAVIDAD!!!!!!!!!!!!!!



viernes, 11 de diciembre de 2009

recetas 16 y 17: MINIBROCHETAS DE PIÑA Y LANGOSTINO y BOLITAS DE JAMÓN RELLENAS DE SALMÓN Y LANGOSTINOS

Se acercan las navidades y muchos empezamos a preguntarnos qué preparar para las cenas de Nochebuena o Nochevieja o para las comidas de Navidad o Añonuevo.
Pensando en ello, aquí os dejo un par de ideas para unos deliciosos entrantes.
MINIBROCHETAS DE PIÑA Y LANGOSTINO
Ensartar en un palillo una cola de langostino crudo y un trozo de piña natural de un grosor parecido al del langostino. Cocinar a la plancha hasta que la cola del langostino esté hecha. La piña quedará ligeramente caramelizada. Se pueden hacer varios a la vez en una sartén. Una vez sacados a una bandeja, pulverizar con un poquito de aceite de oliva virgen extra crudo y añadir unas escamitas de sal maldon. Se prepara justo antes de servir (se hacen en un pis-pas) para comerlos calientes. Se comen de un solo bocado para mezclar los sabores en la boca.
(Nota: La versión "hermana mayor" de esta brocheta la podéis encontrar en el bar "Juan y Pínchame"de la calle Laurel de Logroño. Ya véis que se puede ir de pinchos aún estando a dieta...)
BOLITAS DE JAMÓN RELLENAS DE SALMÓN Y LANGOSTINOS
Picar muy fino unas lonchas de salmón ahumado y unas colas de langostinos cocidos (más o menos la misma cantidad de cada). Añadir pepinillos en vinagre o alcaparras picaditas (si no os apetece el puntito de vinagre, podéis añadir albahaca o cebollino picados). Ligar toda la mezcla con un poco de mahonesa Light.
Por otra parte, cogemos un recipiente de huevos o una cubitera que utilizaremos de molde. Forramos cada hueco con una loncha muy fina de jamón serrano de tal manera que sobresalga por los bordes. Rellenamos con la mezcla de salmón y langostinos y cerramos la parte superior con el jamón que “cuelga” con lo que conseguiremos la forma de “bola” .También se puede preparar en rollitos, pero la presentación en forma de bombón de jamón relleno , queda muy vistosa, sobre todo si ponemos cada bolita en un papelito de los que ya venden preparados para ello. Una vez hechos, se pueden adornar con pepinillo, alcaparra, albahaca o cebollino picado según lo que hayamos puesto en el relleno.

lunes, 7 de diciembre de 2009

buscar la tendencia


Como ya comentamos en una entrada anterior, cuando estamos intentando adelgazar tenemos que racionalizar la báscula y ser conscientes de que la diferencia de peso entre dos pesadas consecutivas no nos dice gran cosa.
Lo verdaderamente importante en este sentido es la tendencia a la baja, a la alta o a mantenerse en pesadas sucesivas. No tenemos que empeñarnos en perder un peso determinado por semana, sino en que la marcha del peso, semana tras semana, sea descendente. Con altibajos, seguramente, pero descendente. De hecho, la gráfica de pérdida de peso en el tiempo es siempre una línea quebrada, en la que puede haber incluso picos de subida, lo que no será preocupante siempre y cuando la tendencia sea hacia abajo.
Además, aunque hiciéramos lo mismo en semanas consecutivas (misma dieta y tipo de ejercicio), la manera en que la báscula reflejaría la pérdida de peso será distinta en una semana que en otra.
Imaginemos que estamos bajando las escaleras de casa ¿de acuerdo? Podemos hacerlo más despacio o más deprisa. Incluso cuando caminamos por el rellano de un piso, si alguien nos preguntara ¿qué haces? Contestaríamos: bajar las escaleras. Y es lo que estamos haciendo. Aunque en ese momento no estemos avanzando hacia abajo, la tendencia es a bajar aunque estemos caminando en llano. Es más, si se nos caen las llaves y retrocedemos un par de escalones para recogerlas, seguiremos diciendo que estamos bajando las escaleras porque esa es nuestra intención, nuestra dirección y en general, nuestra tendencia.
Si lo tenemos tan claro con las escaleras, ¿por qué no pensamos lo mismo con el peso? De esta manera, no tendremos que preocuparnos si alguna semana no perdemos peso (o si cogemos algo) siempre y cuando la tendencia general sea descendente.
Del mismo modo, podemos decir que estamos engordando cuando la tendencia es a subir, aunque alguna semana suelta la báscula diga que hemos perdido peso y quizás sea el momento de plantearnos seriamente cambiar algunos hábitos de alimentación porque (y volvemos a repetirlo), si seguimos haciendo lo mismo conseguiremos los mismos resultados.
Y esto también nos sirve para cuando queremos mantener un peso estable. No podemos pretender pesar exactamente lo mismo cada vez que subamos a la báscula. Eso no sería mantenerse, sería milagro. Mantener el peso es mantener un peso determinado más/menos un kilo y medio o dos kilos, es decir, mantener una tendencia estable.


viernes, 27 de noviembre de 2009

un dilema

Aunque si nos preguntaran diríamos que luchamos por conseguir lo que nos gusta y evitar lo que nos disgusta, a menudo la realidad nos demuestra que preferimos evitar lo que nos gusta si es que eso nos va a acarrear disgustos a posteriori. Y eso lo hacemos porque tendemos a enfocar la atención sobre como evitar el dolor y obtener placer o satisfacción a corto plazo, aunque con esa actitud lo que conseguimos es crear dolor e insatisfacción a largo plazo.
Ante las situaciones que nos vamos encontrando podemos hacernos una simple pregunta: ¿hago que suceda o dejo que suceda? O lo que es lo mismo ¿actúo o no? ¿hacerlo o no, ayudará a resolver el problema o complicará más las cosas?
Con demasiada frecuencia, dejar que las cosas pasen requiere mucha responsabilidad. Es decir, no es lo mismo dejar que las cosas pasen que pasar de las cosas. Y cuando dejamos que las cosas pasen, con responsabilidad, también estamos actuando con confianza y esa confianza la transmitimos a nosotros mismos y a los demás.
De una manera o de otra, podríamos decir que el arte de vivir consiste en buena parte entre lo que “hacemos” que suceda y lo que “dejamos” que suceda. O lo que es lo mismo, aquellas cosas en las que invertimos tiempo y energía para conseguir que se hagan realidad y aquellas otras en las que aceptamos la realidad tal y como se presenta. Eso sí, asumiendo la responsabilidad tanto de un comportamiento como del otro y teniendo en cuenta que la preocupación es el peor de los estados, ya que estando preocupados no experimentamos ni relajación ni productividad y por tanto es más difícil que consigamos nuestros objetivos.
Moraleja: Procuremos hacer de esta habilidad un hábito: Dejemos que las pequeñas cosas malas ocurran y hagamos que las grandes cosas buenas sucedan.

domingo, 22 de noviembre de 2009

lo justo y lo correcto

En demasiadas ocasiones nos encontramos con situaciones que pueden ser justas pero no nos parecen correctas o al contrario, que pueden ser correctas pero no tener nada de justas y eso nos crea verdaderos dilemas.
Como muchas veces puede ser difícil distinguir lo justo de lo correcto, la mejor manera de entenderlo es con un ejemplo y si a ese ejemplo le añadimos un poquito de buen humor, pues mejor que mejor.
Cuentan que dos jueces se encontraron cara a cara en la entrada de un hotel y mira tú por donde, cada uno iba con la esposa del otro.
Muy educadamente, uno le dice al otro: Teniendo en cuenta la situación tan incómoda en que nos encontramos, yo creo que lo correcto sería que cada uno de nosotros se vaya con su mujer, en su coche a su casa ¿no le parece?
A lo que el segundo, sin perder la compostura, le responde: Estoy absolutamente de acuerdo con usted en que eso sería lo correcto, pero no me parece que fuera lo justo, ya que usted está saliendo del hotel y yo todavía no he entrado…
Así que ya hemos aprendido la diferencia entre lo justo y lo correcto. Dependiendo de las circunstancias elegiremos entre una cosa y otra, aunque yo creo que lo más justo y lo más correcto es intentar hacer coincidir ambos conceptos.


sábado, 14 de noviembre de 2009

racionalizar la báscula

Hay personas que viven obsesionadas con su peso y acaban siendo esclavas de la báscula. Se pesan al levantarse, sin ropa, vestidas, antes y después de comer, cuando vuelven de hacer ejercicio… No pueden resistir subirse a cualquier báscula que encuentren: en la farmacia, en el aeropuerto, en el baño de casa de sus amigos…

Tenemos que aprender a “racionar” y a racionalizar la báscula. Cuantas más veces nos pesemos, más locos nos podemos volver, ya que el peso de una persona fluctúa constantemente.

Yo recomiendo pesarse solo una vez por semana, a ser posible en la misma báscula y más o menos en las mismas circunstancias (hora, ropa…). Lo ideal sería pesarse por la mañana, recién levantado, después de haber orinado, en ayunas y sin ropa, es decir, en condiciones basales, para intentar disminuir al máximo los factores que pueden influir en el peso.
Tengamos en cuenta que en un mismo día, de manera natural, puede haber una diferencia de hasta 2 kilos (y más) entre el momento que más pesamos y el que menos, diferencia que puede aumentar si estamos expuestos a circunstancias especiales como pueden ser días de calor intenso, ejercicio exagerado o diarreas, por poner algunos ejemplos.
La variación de peso de una pesada a otra consecutiva no nos dice si hemos engordado o adelgazado, solo nos da referencia de si pesamos más o menos. Es decir, podemos haber adelgazado esa semana (o sea, haber disminuido cantidad de grasa corporal) y sin embargo, la báscula puede reflejar un aumento de peso. Y al revés sucede lo mismo ¿No os lo creéis? Pues hagamos una prueba:
Id ahora a la báscula que tenéis en el baño y pesaros. Tenéis un peso X. Muy bien. Ahora bebed dos o tres vasos de agua y volved a pesaros. ¿A que pesáis aproximadamente medio kilo más que antes? Y ¿vais a intentar convencerme de que habéis engordado medio kilo en menos de un minuto? Seguro que vosotros tampoco os lo creéis. Hagamos ahora la prueba contraria y en vez de beber agua, haced pis y cacas. Pesaréis aproximadamente medio kilo menos que al principio y ¿de verdad pensáis que habéis adelgazado medio kilo en un momento? Sinceramente, yo tampoco. Pero fijaos que estamos hablando de una diferencia de más o menos un kilo según hayamos hecho una cosa o la otra en una diferencia de tiempo realmente corta.

domingo, 8 de noviembre de 2009

receta 15: CREMA DE ALCACHOFAS CON VIRUTAS DE JAMÓN SERRANO

La alcachofa es un sano alimento que para muchas personas es además un apreciado manjar. Puede formar parte de una dieta equilibrada y, como aporta pocas calorías, de una dieta de adelgazamiento. Contiene potasio y magnesio y mucha fibra. Ayuda a regular la secreción biliar, a reducir la absorción de colesterol y tiene efecto diurético por lo que puede ser un excelente depurativo.
Se puede comer en ensaladas y en platos calientes.


Aquí os dejo una receta de
CREMA DE ALCACHOFAS CON VIRUTAS DE JAMÓN SERRANO
que me han pasado esta semana y que está francamente rica.
Como siempre, intentaremos simplificarla y adaptarla a una dieta baja en calorías.


Necesitamos un puerro (solo la parte blanca), media cebolla, un bote de corazones de alcachofa, un vaso de leche desnatada, aceite de oliva, 2 ó 3 vasos de agua, una pastilla de caldo de verduras, una cucharada de copos de puré de patata (o media cucharada de maizena), sal, pimienta y un par de lonchas o tres de jamón serrano.


En un poquito de aceite de oliva rehogamos el puerro y la cebolla cortados muy finos. Cuando estén pochados, añadimos las alcachofas bien escurridas (como siempre, recomiendo darles un pequeño lavado para quitar el exceso de sal y el punto de acidez de la conserva).
Damos un hervor y añadimos el agua y la pastilla de caldo (o caldo de verdura si ya lo tenemos preparado), un par de golpes de pimienta molida y probamos para ver si necesita sal (probablemente tengo suficiente con la pastilla de caldo).
Cocemos durante ocho o diez minutos (si lo hacemos con alcahofas frescas -peladas y troceadas- necesitaremos cocer durante 20-25 minutos).
Añadimos los copos de puré (o la maizena) que previamente habremos diluido en el vaso de leche (la receta original es con medio vaso de nata) y removemos todo para que se mezcle bien. Luego pasamos todo por la batidora hasta conseguir una crema. Probamos y rectificamos de sal.
En una sartén aparte y prácticamente sin aceite, tostamos las lonchas de jamón hasta que queden crujientes (también podemos poner el jamón entre dos servilletas de papel de cocina y meter en el microondas a potencia media durante un par de minutos). Rompemos el crujiente de jamón hasta dejarlo convertido en virutas.
Servimos la crema en un bol o en plato hondo y decoramos espolvoreando las virutas de jamón y con un hilo de aceite de oliva virgen extra crudo. También hemos podido reservar un corazón de alcachofa por comensal que nos mejorará la presentación final poniéndolo sobre la crema.