sábado, 16 de julio de 2011

Kilos y centímetros

No cabe duda. El sobrepeso (y más aún la obesidad), además de conllevar un exceso de peso (es decir, de kilos), conlleva también un aumento de volumen corporal (o sea, de centímetros). Este aumento de volumen modifica la estética, lo que para muchas personas es un problema más importante, si cabe, que la repercusión que puede tener sobre su salud. Y este es un aspecto que no podemos obviar al hablar del tratamiento del exceso de peso.

Es más, podríamos asegurar que, en muchos casos, el componente de frustración, ansiedad, depresión más o menos enmascarada, rechazo social, etc. que origina este problema a no pocas personas influye muy directamente en el estado de salud, si no física, sí psicológica, de quien sufre este problema.

Por tanto, no deberíamos considerar siempre una frivolidad el hecho de querer adelgazar solo (o principalmente) por una motivación fundamentalmente estética, de “verse mejor”, “más guapo”, “más hermosa”.

Está claro que si perdemos peso, también perderemos volumen, pero lo que no está tan claro es la relación entre pérdida de peso y pérdida de volumen. Es decir, no hay una relación directa en el sentido de, por ejemplo, cada kilo que pierdo, disminuyo un centímetro de perímetro.

Hay ocasiones en que vemos que una o varias semanas hemos bajado peso pero sin embargo no notamos pérdida de volumen y, en cambio, otras veces notamos una disminución ostensible de volumen sin apenas haberse movido el peso.

Para entenderlo mejor, usaremos una comparación con dos ciclistas que van haciendo relevos. Los dos van avanzando hacia la meta, pero unas veces es uno el que va delante y en otros momentos es el otro el que avanza más rápido. Ambos avanzan, pero no exactamente al mismo tiempo.

Con nuestro organismo ocurre parecido. Al adelgazar no solo bajamos grasa. También hay eliminación de líquidos, combustión de proteínas, etc., y dependiendo de la composición corporal de cada persona, se movilizará más o menos cantidad de volumen, ya que no abulta lo mismo un kilo de grasa que un kilo de músculo.

¿Os acordáis de aquella pregunta que nos hacían de niños? ¿Qué pesa más, un kilo de paja o un kilo de plomo?  Pues eso es lo que intento explicar y a lo mejor así me entienden mejor. Ambos pesan lo mismo (un kilo) pero no abultan igual.

Tanto es así que recuerdo que hace unos cuantos años coincidieron en mi consulta dos mujeres. Una de ellas, una catalana muy maja, llevaba perdidos 8 kilos en poco más de dos meses y me decía que no lo entendía, que seguía usando la misma ropa que al principio y que en lo único que se notaba que había bajado volumen era en los pies porque se le salían los zapatos. La otra, una mujer de bastante edad, había perdido “solo” seis kilos en casi seis meses, pero estaba encantada de la vida porque había bajado tres tallas de falda.

Como veis, una “pequeña” diferencia  en la relación kilos y centímetros que dificulta sobremanera el hacer una previsión al respecto.

Otro dato: si hubiera una relación fija peso/volumen corporal, todas las personas de la misma altura que pesaran lo mismo tendrían la misma talla de ropa porque abultarían lo mismo y todos sabemos que eso no es así ¿verdad?


domingo, 26 de junio de 2011

recetas 33 y 34: MUSLITOS DE CONEJO EN ESCABECHE y ENSALADA DE ESCAROLA CON CONEJO EN ESCABECHE

Bueno, por petición popular (toma nota, Fer) y para que veáis que también se pueden hacer recetas de carne sencillas, ligeras y sabrosas, más allá de la consabida plancha, aquí os dejo una buena idea (o dos) para este verano.

MUSLITOS DE CONEJO EN ESCABECHE

En una cazuela con un poco de aceite de oliva virgen extra, se doran los muslos de conejo previamente salpimentados. Cuando están doraditos, pero no hechos por dentro, se retiran a un plato.
En ese mismo aceite pochamos un poco una cebolla (o dos) cortada en juliana no demasiado fina y unos cuantos dientes de ajo enteros y sin pelar y un par de zanahorias peladas y cortadas en rodajas.
Cuando la cebolla esté medio pochada, añadimos el conejo que habíamos retirado, una hoja de laurel, una cucharada de las de postre de pimienta en grano, el zumo de medio limón, un vaso de vino blanco, medio vaso de vinagre de vino blanco y agua hasta justo cubrir la carne. Si tenemos, le podemos añadir también una ramita de romero y otra de tomillo, que le van muy bien.
Cuando empieza a hervir, bajamos la potencia del fuego y dejamos cocer a fuego medio/bajo durante 35-45 minutos (que el conejo esté tierno).                   
Se puede comer caliente o frío. De todos modos, lo ideal es hacerlo de víspera para que la carne coja bien el sabor del escabeche.


Otra (buena) idea aprovechando esta receta:

ENSALADA DE ESCAROLA CON CONEJO EN ESCABECHE

Como bien dice el nombre, se trata de preparar una ensalada  con escarola (la venden en bolsas ya limpia y lista para servir). Añadimos el conejo en escabeche previamente deshuesado y desmenuzado, unos granos de maíz dulce y unos tomatitos cherry cortados por la mitad. Aliñamos con sal, aceite de oliva virgen extra y comprobamos si hay que añadir vinagre o es suficiente con el del escabeche.


Y más ideas: Probad a hacer el escabeche con perdiz, codorniz, solomillo de cerdo, pollo… en lugar de con conejo.

¡Buen provecho

miércoles, 22 de junio de 2011

receta 32: SALMÓN EN PAPILLOTE CON VERDURITAS

Como hace mucho que no os dejo ninguna receta nueva y ya hay quien me lo está echando en cara (¿verdad, Reyes?), aquí tenéis una receta sencillísima e ideal para mantener la línea pero sin renunciar al intenso sabor que proporciona el papillote ya que cocina los alimentos en su propio jugo.

SALMÓN EN PAPILLOTE CON VERDURITAS

Prepararemos paquetes individuales utilizando para cada uno un trozo lo suficientemente grande de papel de aluminio sobre el que colocaremos una cama de verduras cortadas en juliana o en rodajas. Podemos utilizar las que queramos: cebolla, puerro, ajetes frescos, zanahoria, pimientos verdes o rojos, espárragos trigueros, judía verde, calabacín, tomatitos cherry...
Salamos ligeramente y echamos un pelín de aceite del bueno (oliva virgen extra). 
Sobre el lecho de verduras colocaremos un lomo de salmón sin piel ni espinas (se lo pedimos así al pescatero). Salpimentamos y cerramos el papel de aluminio bien cerrado, no muy apretado pero doblando y cerrando bien los bordes para que no se escape el vapor que se creará la cocinarlo en el horno.
Introducimos los paquetes en el horno previamente precalentado a 180 grados y dejamos al menos diez minutos. Cuando los paquetes se hinchen por efecto del vapor, ya estará listo.
Sacamos el salmón abriendo los paquetes con mucho cuidado para no quemarnos con el vapor y servimos.
Si queremos, una vez abiertos los paquetes, les podemos dar un golpe de grill para dorar un poco el salmón y mejorar la presentación, aunque corremos el riesgo de dejarlo menos jugoso.
Para chuparse los dedos. Y si no me creéis, probadlo y me contáis.

domingo, 5 de junio de 2011

sentencias positivas - segunda entrega

# Para que el mal florezca, lo único que se necesita es que las personas buenas no hagan nada, nada en absoluto.
# La preocupación solo tiene sentido si genera cambios.
# Genera tus propios factores para sentirte bien.
# Esto, también pasará.
# Cada día es el mejor del año.
# Una vida no vale nada, pero nada vale una vida.
# Si quieres ser rico, disminuye tu codicia.
# Procura no hacer nada igual que los demás, pero que parezca que lo haces todo de la misma manera que ellos.
# Si quieres encontrar amistad, dulzura y poesía en cualquier sitio, asegúrate de llevarlas contigo.
# Que tu pensamiento no rebase el tiempo presente.
# Quien no comprende una mirada, tampoco comprenderá una larga explicación.
# Primero aprendemos a andar y a hablar, luego a sentarnos tranquilos y a mantener la boca cerrada.
# Habla solo cuando estés seguro de que tienes algo que decir y sepas lo que es.
# Se puede comunicar el conocimiento, no la sabiduría.
# La imaginación nos consuela de lo que no podemos ser. El humor nos consuela de lo que somos.

...otro día, más...

sábado, 28 de mayo de 2011

imbéciles

Cada día, por mucho que nos esforcemos en ser felices, aparecerán en nuestras vidas unas fuerzas extrañas que tratarán, voluntaria o involuntariamente de amargarnos la existencia y dar al traste con nuestra felicidad. Son los imbéciles, esos individuos que nos crean dificultades suplementarias por su propia estupidez, por ignorancia, antipatía o, a veces, por pura maldad. 
Cuando tropiezas o te cruzas con ese elemento que te cae tan mal seguro que piensas “¡Menudo imbécil!” y notas como si tu alegría interior se esfumara…
Un consejo: No les concedas la menor importancia. No los juzgues ni intentes luchar contra ellos. Simplemente detéctalos y aplica la fórmula de “contar imbéciles”. 
Piensa: “Vaya, ya me he encontrado con el primer imbécil del día”. Y en cuanto alguien te intente amargar tu precioso día, te dé una mala contestación, te atienda mal o te haga sentir incómodo, dite a ti mismo: “Aquí tenemos al imbécil número dos”.
Lo de contar imbéciles se puede convertir en un deporte apasionante. Si lo realizas en condiciones notarás que hasta se apodera de ti una especie de ansiedad por encontrar al siguiente y cuando aparezca, experimentarás una satisfacción interna mientras, con una sonrisa en los labios, te dirás: “¡Qué día! Ya llevo veintisiete. Esto va para el Guinness”.
Apunta el número de imbéciles del día y al final de la jornada contabiliza si has tenido más o menos que el día anterior. 
Puedes llevar un registro para saber qué día de la semana o del mes es más propicio para encontrarte con ellos y hasta es posible que puedas ser, con el tiempo, capaz de predecir con más o menos exactitud la fecha en que más imbéciles se cruzarán en tu camino.
En definitiva: No dejes que se cumpla esa máxima que dice: “Hoy hace un día precioso. Verás como aparece algún imbécil y lo jode”. 
Aunque lo intenten.


domingo, 15 de mayo de 2011

mirada interior

Cuentan que un mendigo llevaba un montón de años sentado a la orilla de un camino.
Un día pasó por allí un desconocido.
“Una monedita, por caridad”, murmuró mecánicamente el mendigo mientras alargaba su mano.
“No tengo nada que darte”, dijo el desconocido. Después preguntó “¿qué es eso en lo que estás sentado?”
“Nada” contestó el mendigo. “Solo una caja vieja. Me he sentado en ella desde que tengo memoria”
“¿Y alguna vez has mirado lo que hay dentro?” preguntó el desconocido
“No” dijo el mendigo “¿Para qué? No hay nada dentro”
“Échale una ojeada” dijo el desconocido.
El mendigo, refunfuñando, se levantó y abrió la caja. Con asombro, incredulidad y gran alegría, vio que la caja estaba llena de monedas de oro.

¿Por qué nos empeñamos en buscar soluciones afuera sin atrevernos a mirar dentro de nosotros mismos? ¿Por qué mendigamos migajas de aceptación, de seguridad, de amor, de placer, de paz, de alegría… mientras tenemos en nuestro interior un tesoro infinitamente mayor que todo lo que el mundo exterior nos pueda ofrecer?


sábado, 30 de abril de 2011

los dos pilares

Parece que todo el mundo está de acuerdo (y yo también) en que los dos pilares básicos de cualquier proceso de adelgazamiento son la dieta  y el ejercicio físico, ya que son los métodos por los que o bien disminuimos la cantidad de energía que aportamos a nuestro organismo (con la dieta) o bien aumentamos el gasto energético del mismo (con el ejercicio).

Yo suelo explicar esto haciendo una comparación con una cuenta corriente en la que hay un balance de ingresos y gastos. Si los ingresos superan a los gastos, nuestra cuenta corriente aumenta (es decir, engorda). Si por el contrario, nuestros gastos son mayores que los ingresos, la cuenta disminuye (o sea, adelgaza). Y si gastamos lo mismo que ingresamos, la cuenta ni aumenta ni disminuye (se mantiene).

Por tanto, si queremos que nuestra cuenta adelgace, tenemos tres opciones: O disminuimos los ingresos (hacemos dieta), o aumentamos el gasto (ejercicio) o, lo más coherente, aumentamos el gasto y disminuimos los ingresos (dieta y ejercicio).

Si solo hacemos dieta, es casi seguro que adelgazaremos, pero (y más cuantos más años tengamos o más quilos perdamos) nos encontraremos flojos  y “fofos”, con flacidez y mala condición física.

Si solo aumentamos la cantidad de ejercicio (eso sí, sin aumentar de rebote la cantidad de calorías ingeridas), nos encontraremos físicamente muy bien, pero perderemos peso muy lentamente.

Por eso, lo más razonable es la combinación de ambas estrategias, con lo que conseguiremos aunar las ventajas de una alimentación racional y equilibrada con las del ejercicio físico hecho de manera regular. Como dice el conocido aforismo: “Mens sana in corpore sano”.



jueves, 21 de abril de 2011

sentencias positivas

Hace algún tiempo que comencé a coleccionar frases "positivas". No tengo relación de autores, por una parte porque  unas las he escuchado, otras me las han contado, otras las he visto escritas en más de un sitio y eran atribuidas a distintos autores... y sobre todo, porque no tengo muy claro que las palabras, como tales, puedan tener dueño.
Como lo que quiero compartir no son las frases en sí, sino las ideas que transmiten, aquí os dejo una primera recopilación de "sentencias del día" que he ido colgando en feisbuq la última temporada. Habrá más entregas. Seguro

# Cuando aprendas a aceptar en lugar de a esperar, tendrás menos decepciones.
# Solo puedes amar a otros en la medida que te amas a ti mismo.
# El miedo al fracaso pone freno a la asunción de riesgos que es necesaria para lograr el triunfo.
# Lo que determina nuestros sentimientos sobre los sucesos que ocurren en nuestras vidas no son los propios sucesos, sino el significado que nosotros les damos.
# Uno es todo lo feliz que previamente se ha propuesto serlo.
# Las decisiones de hoy son las realidades de mañana.
# Mi vida ha estado llena de terribles desgracias... la mayoría  de las cuales nunca ocurrieron.
# Para el sabio, cada día es un nuevo comienzo.
# Si vives bien hoy, harás que ayer sea un sueño feliz y mañana una visión de esperanza.
# Todo lo que se necesita para ser feliz es algo con lo que estar entusiasmado.
# No tengas miedo de que tu vida termine. Ten miedo de que no comience.
# No te preocupes por las cosas pequeñas y recuerda que la mayoría  de las cosas... ¡son pequeñas!
# Tómate a ti mismo más en serio y la vida menos en serio.
# En la vida hay cambio e incertidumbre. Si eres feliz con ambas cosas, serás el dueño de tu destino y el timonel de tu alma.
# Atrévete a ganar pero no temas perder.

Y ya os he dicho que "colecciono" frases de este tipo, así que si conocéis alguna, me la decís ¿vale?


jueves, 14 de abril de 2011

requiem por un ángel

Ayer celebramos el funeral por la tía Sole.
Al finalizarlo, mi hermano Edu nos emocionó con este texto, que me pareció tan hermoso que no me resisto a compartirlo con todo el que quiera leerlo:

"Se nos ha ido un Ángel. Los Ángeles deben estar con los Ángeles.
Me imagino que el tío Emilio habrá insistido bastante para que su Sole subiese con él al cielo. Se le ha tenido que hacer muy larga la espera de tenerla junto a él. Seguramente se habrá montado una fiesta para recibirla, pero no una fiesta cualquiera sino una bien grande directamente proporcional a la tristeza que sentimos los que nos hemos quedado aquí sin ti.
Hasta que no pase un tiempo creo que no seremos conscientes de que ya no te tenemos a nuestro lado.
Que cuando vayamos a casa no estés en la cocina preparando esas comidas tan maravillosas o que no estés en tu silla verde del salón hablando connosotros, contándonos todo lo que te dolía esto o aquello pero siempre con esa dulzura, esa paz y ese amor infinito que desprendías.
Solías decir siempre que tenías la suerte de haber tenido un hijo pero en realidad eran seis.
Pues bien, los Hernández López somos tan afortunados que hasta ahora que nos has dejado, hemos tenido una madre en el cielo y dos en la tierra y ahora tenemos dos en el cielo y una aquí. Además tú también nos dejaste otro hermano que es como sentimos al primo Emilio,
Estate tranquila con el tío allá arriba que nosotros cuidaremos de la mamá aunque seguramente no habrá nadie que lo haga igual que tú.
Tía Sole, desde el cielo junto con el tío Emilio, cuida de nosotros.
Gracias por todos los años que hemos pasado junto a ti.
Te querremos eternamente."

(gracias, Edu)

martes, 12 de abril de 2011

adiós, tía Sole

Hoy ha fallecido mi tía Sole.
Dicen que madre no hay más que una, pero yo siempre he considerado a la tía como mi segunda madre.
Sirvan estas líneas como homenaje a una buena mujer que además era una mujer buena.
Siempre estará en mi corazón y en mis oraciones.
Descansa en paz, tía.



sábado, 9 de abril de 2011

el hombre está bien

¿Estamos satisfechos con nuestro mundo? ¿y con nuestra vida? ¿deseamos cambiarlos?
Pues empecemos por nosotros mismos. Si nuestra actitud frente a la vida cambia, seguramente también cambiará la de las personas y el mundo que nos rodean.

Cuentan que un conferenciante estaba en su casa pensando en un tema para preparar una de sus charlas. En la calle llovía, su esposa había salido de compras y su hijo estaba jugando y montando bastante jaleo. Como no se podía concentrar, se puso a hojear una revista y encontró una fotografía de un mapa del mundo. Arrancó la página y la cortó en un montón de trozos con unas tijeras.
Entonces le dijo al hijo: “Como sé que te gustan los rompecabezas, te voy a dar el mundo todo roto para que lo arregles sin ayuda de nadie y cuando lo termines, jugamos o vamos a ver una peli ¿vale?”
El hombre pensó que iba a tener un buen rato para poder trabajar tranquilo, pero en menos de media hora se le acercó el niño diciendo “ya está papá, vamos a jugar”.
El padre no podía creer que un niño de esa edad fuera capaz de armar el mapa en tan poco tiempo, y cuando comprobó que era cierto le preguntó “¿cómo lo has hecho?”
Y el niño contestó: “He visto que por la parte de atrás del mapa había una foto de un hombre, he montado la foto del hombre y cuando conseguí arreglar al hombre, le he dado la vuelta y he visto que había arreglado al mundo”.
El padre se puso a jugar con su hijo y después escribió el título de su próxima charla: “SI EL HOMBRE ESTÁ BIEN, EL MUNDO ESTARÁ BIEN”


miércoles, 23 de marzo de 2011

pareto

Hay muchas veces en la que la solución para nuestra situación vital es “hacer menos”.
Es cierto que mucha gente dice lo contrario, que si no ves resultados la solución es meter más horas, pero hacer más de lo mismo y esperar un resultado diferente quizás no sea lo más coherente.
El principio de Pareto, o principio del 80/20, básicamente viene a decir  que el 80% de los resultados que obtenemos cuando perseguimos cualquier objetivo provienen de un 20% de acciones importantes, mientras que el 20% restante del resultado viene motivado por ese 80% de acciones que ocupan mucho tiempo, dan mucho trabajo y poco rendimiento.
La aplicación de ese principio de Pareto en muchas de nuestras actividades diarias es lo que nos permite “hacer menos” y seguir teniendo buenos resultados. Lo que yo llamo “rentabilizar el esfuerzo”. Además, ese 80% de trabajo que apenas da resultado es lo que muchas veces nos come la moral en nuestro día a día y nos hace sentir insatisfechos con nosotros mismos.
Está claro que no es lo mismo “estar ocupado” todo el tiempo que estar haciendo una actividad  que dé buen resultado. ¿Cuántas veces hemos dicho u oído aquello de “no he parado en todo el día pero no he hecho nada”? ¿cuántos de nosotros reconocemos esa sensación de tener algo que hacer todo el tiempo y a la vez la de que parece que no avanzamos casi nada en nuestros objetivos?


La filosofía de “hacer menos” no es una excusa para no intentar nada y luego echarle la culpa a cualquier otra cosa ajena a nosotros. Más bien, “hacer menos” lleva implícito “hacer mejor” cualquier cosa que nos propongamos. Y no hablo sólo de trabajo (de días de trabajo sin parar no se libra ni el apuntador), sino de cualquier actividad, por nimia que sea, de nuestra vida cotidiana.




domingo, 13 de marzo de 2011

receta 31: ALCAHOFAS CON GULAS

Hoy os dejo la receta del plato que comí ayer. Era la primera vez que lo preparaba, pero seguro que lo repito más de un día. 
Como todas las recetas que os recomiendo, la puede hacer hasta le más negado en la cocina. Y además podéis seguir comprobando que no hace falta disponer de mucho tiempo para comer rico y sano y que se puede llegar más allá del consabido "lechuga y pechuga".
Es un plato que funciona muy bien como plato único complementándolo con lago de fruta o un yogur desnatado de postre.

ALCAHOFAS CON GULAS
Necesitamos un frasco de corazones de alcachofas, un paquete de gulas, 2 cayenas, ajo molido y aceite de oliva.
En una sartén con un poquito de aceite echamos las cayenas enteras y pasados unos segundos añadimos las gulas y espolvoreamos con ajo molido. Retiramos del fuego sin hacer del todo.
En otra sartén con otro poquito de aceite echamos las alcachofas bien escurridas después de haber cambiado dos o tres veces el agua del bote para quitar el exceso de sal de la conserva. espolvoreamos también con ajo molido y salteamos a fuego medio/alto durante un par de minutos. 
Añadimos entonces el contenido de la otra sartén (las gulas con la cayena y su aceite), removemos y salteamos a fuego medio/bajo durante unos cinco minutos más... y ¡listo!
¡Ah! No abuséis del aceite para no cargar el plato de calorías.



lunes, 28 de febrero de 2011

receta 30: MELÓN CON JAMÓN

Hace ya algún tiempo que no sacaba mis dotes culinarias a relucir por el blog y por eso os dejo una nueva receta que, como ya va siendo habitual, no tiene ninguna complicación y hasta el más negado e la cocina se puede animar a hacerla. Seguro que queda como un auténtico chef.
Allá va una variante facilita y rápida del clásico 
MELÓN CON JAMÓN
Necesitamos un melón mediano que esté maduro pero no blando, un cuarto de kilo de jamón serrano en lonchas finas, un par de naranjas y dos cuajadas.
En una fuente colocamos el melón partido en trozos, bien limpio de cáscara, pepitas y "telillas".
Colocamos sobre el melón el jamón troceado.
En un bol mezclamos bien las cuajadas con el zumo de naranja. 
Echamos esta mezcla por encima del melón y el jamón y lo dejamos un par de horas en el frigo antes de servirlo fresquito...
No digáis que no se os hace la boca agua!!!

domingo, 13 de febrero de 2011

padres e hijos

Mi cuñada Natalia me ha pasado un texto de Leopoldo Abadía . No sé qué pensaréis vosotros, pero yo comparto y subrayo su contenido y por eso lo transcribo para vosotros. Leedlo con atención,  tanto si sois padres como si sois hijos o padres e hijos.

""En muchas de mis conferencias, se levantaba una señora y decía esa frase que me a mí me hace tanta gracia: "¿qué mundo les vamos a dejar a nuestros hijos?"
Ahora, como me ven mayor y ven que mis hijos ya están crecidos y que se manejan bien por el mundo, me suelen decir "¿qué mundo les vamos a dejar a nuestros nietos?"
Yo suelo tener una contestación, de la que cada vez estoy más convencido: "¡¿y a mí, qué me importa?!". Quizá suena un poco mal, pero es que, realmente, me importa muy poco.
Yo era hijo único. Mis padres fueron un modelo para mí. Se preocuparon mucho por mis cosas, me animaron a estudiar fuera de casa (cosa fundamental  que te ayuda a quitarte la boina y a descubrir que hay otros mundos fuera de tu pueblo, de tu calle y de tu piso), se volcaron para que fuera feliz. Y me exigieron mucho.
 
Pero qué mundo me dejaron? Pues mirad, me dejaron:
1. La guerra civil española
2. La segunda guerra mundial
3. Las dos bombas atómicas
4. Corea
5. Vietnam
6. Los Balcanes
7. Afganistán
8. Irak
9. Internet
10. La globalización
 
Y no sigo, porque ésta es la lista que me ha salido de un tirón, sin pensar. Si pienso un poco, escribo un libro. ¿Vosotros creéis que mis padres pensaban en el mundo que me iban a dejar? ¡Si no se lo podían imaginar!
Lo que sí hicieron fue algo que nunca les agradeceré bastante: intentar darme una muy buena formación. Si no la adquirí, fue culpa mía.
Eso es lo que yo quiero dejar a mis hijos, porque si me pongo a pensar en lo que va a pasar en el futuro, me entrará la depre y además, no servirá para nada, porque no les ayudaré en lo más mínimo.
A mí me gustaría que mis hijos y los tuyos y los de los demás, fuesen gente responsable, sana, de mirada limpia, honrados, no murmuradores, sinceros, leales. Lo que por ahí se llama "buena gente".
Porque si son buena gente harán un mundo bueno.
 
Por tanto, menos preocuparse por los hijos y más darles una buena formación:
que sepan distinguir el bien del mal, que no digan que todo vale, que piensen en los demás, que sean generosos. . . .En estos puntos suspensivos podéis poner todas las cosas buenas que se os ocurran.
Al acabar una conferencia la semana pasada, se me acercó una señora joven con dos hijos pequeños. Como también aquel día me habían preguntado lo del mundo que les vamos a dejar a nuestros hijos, ella me dijo que le preocupaba mucho qué hijos íbamos a dejar a este mundo.
A la señora joven le sobraba sabiduría, y me hizo pensar. Y volví a darme cuenta de la importancia de los padres. Porque es fácil eso de pensar en el mundo, en el futuro, en lo mal que está todo, pero mientras los padres no se den cuenta de que los hijos son cosa suya y de que si salen bien, la responsabilidad es un 97% suya y si salen mal, también, no arreglaremos las cosas. 

Y el Gobierno y las Autonomías se agotarán haciendo Planes de Educación, quitando la asignatura de Filosofía y volviéndola a poner, añadiendo la asignatura de Historia de mi pueblo (por aquello de pensar en grande) o quitándola, diciendo que hay que saber inglés y todas estas cosas. 
Pero lo fundamental es lo otro: los padres.
Ya sé que todos tienen mucho trabajo, que las cosas ya no son como antes, que el padre y la madre llegan cansados a casa, que mientras llegan, los hijos ven la telebasura, que lo de la libertad es lo que se lleva, que la autoridad de los padres es cosa del siglo pasado. 
Lo sé todo. TODO. Pero no vaya a ser que como lo sabemos todo, no hagamos NADA.""  



lunes, 7 de febrero de 2011

Esos locos que corren

Llevo ya tres años corriendo. Si es que a lo que hago se le puede llamar correr. Comencé casi por compromiso con mi hermano y, casi a mi pesar, me ha entrado el gusanillo. No sé muy bien si me ayuda a mantenerme en forma. Espero que sí, a pesar de los dolores que aparecen casi a diario. Al fin y al cabo, ya no tengo dieciocho, aunque los tengo cumplidos. Lo que sí tengo claro es que, si correr no me ayuda a mejorar mi capacidad cardiovascular, al menos sí me ayuda, y mucho, a mejorar mi capacidad de sufrimiento.
Dicen que correr es de cobardes... o de valientes. Oí una vez que la diferencia entre ambos es que los dos corren, pero el cobarde corre hacia atrás y el valiente hacia delante.
El caso es que a día de hoy ya he corrido cinco medias maratones, cosa que si me la llegan a decir hace tres años, me hubiera parecido impensable. Y no descarto apuntarme e intentar terminar un día una maratón, aunque sea a gatas y en diez horas.
También he comprobado que el sufrir encima de unas zapatillas une mucho. Cuando te encuentras con alguien con quien compartes esta afición, da la sensación de que de pronto aparece un vínculo oculto y de pronto te encuentras compartiendo tus logros y tus miserias deportivas.
Cuando jugaba a fútbol-sala me divertía más. Al fin y al cabo, a fútbol se juega, pero a correr no. Pero no deja de ser un reto personal.
Sé que nunca voy a ganar una carrera. Con dificultad conseguiré bajar de cinco minutos el mil. Y me cuesta un mundo salir a correr solo. Pero estoy deseando juntarme con mi hermano Edu, con mi sobrino Alberto, con Dani, con Rubén o compartir experiencias con Alex, con Luis Angel o con cualquiera que sepa qué es esto de correr, aunque sea poco y despacio.
Hay quien sale a correr con música. A mi me gusta oír el ritmo de mis pasos y el jadeo de mi respiración. No me hace falta pulsómetro. Sé que cuando me falta el aire o se empina un poco el terreno, voy pasado de pulsaciones. y eso me ayuda a regularme.
Algunos me dicen que ya no tengo edad y yo les contesto ¿qué no tengo??? ¡¡¡ME SOBRA!!!

P.D.: Aquí os dejo un vídeo con un texto delicioso, pura poesía. Los que corren se sentirán perfectamente identificados. Los que no, nos entenderán un poquito mejor. Disfrutadlo.

sábado, 29 de enero de 2011

pregunta y respuesta


Andaban mis neuronas pensando sobre qué podía escribir y me ha parecido interesante compartir esto:

Mi amigo Fernando escribía el otro día en mi muro de facebook:

Vamos a darte trabajo doc: ¿qué opinas de aquellos "medicamentos" que se venden en farmacias y te ayudan a adelgazar?

Y hoy que es fin de semana y tengo un poco más de tiempo, le contesto:

Vamos a ver. Medicamentos, lo que se dice medicamentos "para adelgazar" hoy en día solo tenemos el orlistat -xenical (R) con receta, Alli (R) sin receta-. 
Los demás están todos catalogados como "complementos alimenticios" por lo que no tienen que tener demostrado efecto terapéutico sino que no son perjudiciales para la salud. 
No son, ni mucho menos, la panacea, pero pueden "ayudar" a seguir mejor una dieta, a aumentar la sensación de saciedad, a eliminar líquidos, al tránsito intestinal, a aumentar un poco la actividad del metabolismo... 
Al fin y al cabo, prácticamente todos son derivados de las plantas y la fitoterapia se ha utilizado "casi desde siempre" para muchos problemas y es base de muchos medicamentos. 
Particularmente ni los recomiendo ni los dejo de recomendar en el sentido de "en general", pero viendo los casos de manera individual, creo que pueden ser una buena opción de apoyo al tratamiento dietético y al ejercicio físico, que junto con el consejo profesional siguen siendo las tres patas en las que se apoya fundamentalmente un buen programa para la pérdida de peso.

Por cierto ¿a que nunca habéis visto cojear una mesa de tres patas?


domingo, 16 de enero de 2011

reconducir la ansiedad

Cuando una mujer fumadora  queda embarazada, el mejor consejo que se le puede dar es que deje de fumar por completo. Aun así, hay muchos ginecólogos que son de la opinión que el perjuicio que puede suponer fumar cuatro o seis cigarrillos diarios durante el embarazo será menor que el que puede originar la ansiedad excesiva y los síntomas acompañantes que se presentan (o se pueden presentar) al intentar dejar de fumar.

Del mismo modo, el intentar adelgazar puede suponer una situación de estrés añadido a nuestro estrés habitual, lo que en determinadas personas puede producir un aumento del nivel de ansiedad que les puede llevar a aumentar la ingesta de comida, fundamentalmente a base de picoteo, y por tanto de calorías.

Además, ya hemos hablado de esas personas a las que “les engordan los nervios”, es decir, aquellas a las que las situaciones de ansiedad les hacen comer más.

Pues bien, yo soy de la teoría de que en estas personas es más eficaz “reconducir” la ansiedad en relación con  la comida que intentar controlarla drásticamente.

Si intentamos controlar nuestros impulsos ansiosos en este sentido, es más que probable que aguantemos el tirón uno o varios días, pero también es más que probable que llegue un momento en el que una situación emocional extraordinaria o cualquier contratiempo nos haga decir: “ a la porra con la dieta, el dietista y el autocontrol” y nos demos un atracón de los que hacen época, tirando de esa manera por tierra  en unos pocos minutos el  trabajo de varios días de auténtico esfuerzo.

Por eso creo que es más fácil “reconducir” la ansiedad.

Pero ¿cómo? Se estará preguntando.

Pues no es tan complicado: por una parte, organizando bien el número de comidas diarias (yo siempre aconsejo cinco. A saber: desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena) que nos impedirá estar mucho tiempo sin comer (así lo haremos cada 2-3 horas) y disminuirá por tanto la necesidad de picar entre horas. Y por otra, si sentimos “necesidad” de hacerlo, deberemos estar preparados y tener a nuestro alcance munición ligera que podamos aprovechar para matar el gusanillo sin atiborrarnos de calorías (caramelos sin azúcar, vinagrillos, zanahorias…).

De esta manera, podremos “matar” la ansiedad sin matar la dieta.





sábado, 8 de enero de 2011

¿quieres war? estás chalao

¿Recordáis que a finales de junio del año pasado os presentaba "mi padre es dietista", la canción que mi hijo me había dedicado?
Pues bien, no veo mejor manera de comenzar el año "bloguero" que anunciando al mundo el lanzamiento de "¿Quieres war? Estás chalao" el primer disco de ese pedazo de artista que es PATO, el hijo del dietista, o sea, del menda y que incluye 8 temas (también el susodicho) con colaboraciones de amigos suyos y un intro (colaboración especial de pocoyó) por el módico precio de 4 euretes.
Os dejo más abajo un resumen (snippet le llaman ahora).
Confío en que sepáis apreciar la calidad innata de "mi chiquillo" y en que colaboréis con la causa rascándoos un poco el bolsillo.
(ahora empiezo a entender a la madre de la Pantoja, jajaja :)


domingo, 2 de enero de 2011

deseos para el nuevo año

Desde esta ventana al mundo virtual (y no tan virtual) os quiero enviar para este año que comienza mis mejores deseos de
SALUD a raudales
SUERTE en todos vuestros proyectos
AMOR en el más amplio sentido de la palabra
PAZ en cada uno de vuestros entornos
TRABAJO (que no falte)
y por supuesto…
ALEGRIA y OPTIMISMO que rebose por cada poro de vuestra piel.
Nota: Seguro que vosotros incluiríais algún otro deseo que a mi se me ha quedado en el tintero. No dudéis en dejarlos en un comentario

jueves, 23 de diciembre de 2010

feliz navidad

Recordamos estos días
el nacimiento en Belén
de un niño que fue un gran hombre
pero que era Dios también.

En un portal solitario,
entre la burra y el buey,
parió la Virgen María
delante de San José.

Los ángeles anunciaron
a toda gente de bien
que por fin había nacido
el Mesías de Israel.

Y a adorarle todos fueron
hasta el portal de Belén
con sus humildes regalos:
un cordero, leche o miel.

Y hasta en el lejano Oriente
también se llegó a saber
y los tres Magos partieron
para adorarle también.

Y le ofrecieron al niño
oro por ser Soberano,
incienso porque era Dios
y mirra como a un humano.

Hoy en día celebramos
las Fiestas de Navidad
como otra fiesta cualquiera
en que no hay que trabajar

pero pocos la tomamos,
y es la triste realidad,
como cosa un poco nuestra:
Fiesta de la Cristiandad.
(Logroño, 20-XII-1979)

sábado, 18 de diciembre de 2010

oraciones

Os dejo hoy, por si os apetece leer un ratito, unos fragmentos de un par de oraciones de Santo Tomás Moro en las que desde una perspectiva más "espiritual" quedan reflejados de alguna manera el sentido del humor y el positivismo que intento transmitir desde este blog. Espero que os gusten.


DAME, SEÑOR
Dame, Señor, un poco de sol, algo de trabajo y un poco de alegría.
Dame el pan de cada día, un poco de mantequilla, una buena digestión y algo para digerir.
Dame una manera de ser que ignore el aburrimiento, los lamentos y los suspiros.
No permitas que me preocupe demasiado por esta cosa embarazosa que soy yo.
Dame, Señor, la dosis de humor suficiente como para encontrar la felicidad en esta vida y ser provechoso para los demás.
Que siempre haya en mis labios una canción, una poesía o una historia para distraerme.
Enséñame a comprender los sufrimientos y a no ver en ellos una maldición.
Concédeme tener buen sentido, pues tengo mucha necesidad de él...


EL GUSTO DE VIVIR
Felices los que saben reírse de sí mismos, porque nunca terminarán de divertirse.
Felices los que saben distinguir una montaña de una piedrita, porque evitarán muchos inconvenientes.
Felices los que saben escuchar y callar porque aprenderán cosas nuevas.
Felices los que saben descansar y dormir sin buscar excusas porque llegarán a ser sabios.
Felices los que son lo suficientemente inteligentes como para no tomarse en serio porque serán apreciados por quienes los rodean.
Felices los que están atentos a las necesidades de los demás, sin sentirse indispensables, porque serán distribuidores de alegría.
Felices los que saben mirar con seriedad las pequeñas cosas y con tranquilidad las cosas grandes porque irán lejos en la vida.
Felices los que saben apreciar una sonrisa y olvidar un desprecio porque su camino será pleno de sol....


Y digo yo: AMÉN




sábado, 4 de diciembre de 2010

receta 29: POTAJE DE GARBANZOS CON BACALAO Y AJETES

Ahora que hace "fresquito" (esta mañana he estado corriendo con mi hermano a unos 3 grados bajo cero), aquí va una receta de cuchara supersencilla y rápida de preparar y que puede servir perfectamente como plato único por ser muy completa.

POTAJE DE GARBANZOS CON BACALAO Y AJETES

Solo necesitamos un bote de garbanzos cocidos, un bote de ajetes verdes, una cebolleta, una bandeja de bacalao "desalao" desmigado (lo venden ya desalado en hipermercados y en tiendas especializadas en bacalao) y un chorrito de aceite.
En una cazuela antiadherente echamos un poquito de aceite de oliva del bueno y pochamos una cebolleta picada muy finita. Cuando la cebolla esté transpartente, añadimos los garbanzos (escurridos y lavados para quitar el exceso de sal) y los ajetes (escurridos) y damos unas vueltas con la cuchara de palo. después añadimos el bacalao en trocitos, tapamos la cazuela y dejamos hervir unos minutos sin dejar que el bacalao se haga en exceso para que no quede seco. Si nos gusta un poquito más caldoso, podemos añadir un poquito de caldo de verduras o de pescado (también los venden preparados). Removemos con la cuchara para que mezclen bien los sabores... y ¡listo!
A partir de aquí, lo podemos complicar lo que queramos, pero de este modo tenemos una receta sabrosa y con fundamento en un pis-pas.

(por cierto, la foto es de garbanzos con bacalao y acelgas)

domingo, 28 de noviembre de 2010

no hay que confundir el hambre...

Corre por ahí la idea de que para adelgazar hay que pasar hambre. ¡Craso error! Una dieta de adelgazamiento en la que se pasa hambre es, de entrada, una dieta mal planteada.
Lo que sí puede ser frecuente es que se pasen “ganas de comer”, es decir, que nos llamen la atención exageradamente aquellos alimentos de los que debemos prescindir por ser altamente calóricos o desaconsejados en la dieta.
No es lo mismo, por tanto, el hambre y las ganas de comer, aunque hay gente que las confunde y, a veces, incluso, como dice el dicho, se juntan.
Por otra parte, si hablamos de hambre, hemos de decir que no es malo llegar con sensación de hambre a la hora de las comidas. De hecho, si no tuviéramos esa sensación, podríamos morir por inanición, ya que nuestra cerebro no recibiría la información de que “falta combustible” y, al no mandar la orden de búsqueda de alimento, sería muy posible que no nos preocupáramos de conseguirlo. Por tanto, llegar con “hambre” a las comidas lo podemos considerar como algo positivo e, incluso, deseable.
Lo que ya no podríamos considerar normal sería el quedarnos con sensación de hambre después de las comidas, pues sería un indicador de que la ración ha sido insuficiente y, por consiguiente, sería más que probable que tuviéramos que replantearnos, al menos, ciertos aspectos de la dieta.