lunes, 30 de julio de 2012

receta 40: PESCADO BLANCO CON CALABACÍN

Hoy toca receta y como siempre, la intentaremos hacer ligera. rápida y sin muchas complicaciones.
Se me ha ocurrido que podemos preparar 
PESCADO BLANCO CON CALABACÍN
Tomad nota:
En una fuente para microondas colocamos un lecho con calabacines cortados en rodajas muy finas.
Sobre los calabacines colocamos unos filetes de pescado blanco sin piel ni espinas (lenguado, halibut, merluza, bacalao... el que más os guste)
En un bol preparamos una emulsión con aceite de oliva y salsa de soja a partes iguales, pimienta y rectificamos de sal si es preciso. Con esta mezcla rociamos el contenido de la fuente e introducimos esta al microondas durante unos 3 minutos (el tiempo puede variar dependiendo de la potencia del microondas y de lo gruesos que sean los filetes, por lo que tendremos que comprobar que el pescado no queda crudo por dentro).
Y ya está. Así de fácil.
Por cierto, a ver si dejáis algún comentario sobre alguna de las recetas: Si las habéis probado, si os han gustado, si sugerís alguna variación... en fin, lo que sea será bienvenido, tanto por mi como por quien siga el blog. Si participamos un poco todos, el libro de recetas irá aumentando para beneficio también de todos.
Ánimo, campeones

viernes, 20 de julio de 2012

pensamiento profundo

Desde el punto de vista ecléctico, las facetas monofásicas del empirismo coetáneo indican que las pulsaciones telúricas de la psicosis inducen al mimetismo emocional de la inversión egocéntrica


sábado, 14 de julio de 2012

no pierdas más


Desde luego, hay gente que tiene muy mala leche. Es rara la persona que se ha puesto a dieta a la que, en cuanto ha perdido unos cuantos kilos, alguien no le dice: “pues hija, yo que tú no perdería más, que te vas a quedar muy fea” o “total, si luego vas a volver a engordar” o “ten cuidado no te pases y vayas a caer enferma” o cualquier lindeza por el estilo.

Lo curioso es que la mayor pare de las veces, quien dice estas cosas suele estar más gordo que quien las escucha. Yo creo que en el fondo tienen envidia de que la otra persona sea capaz de hacer lo que ella no se atreve ni a intentar y, de una manera o de otra, se defiende atacando, aunque en el fondo le pase como a la zorra de la fábula con las uvas que no podía conseguir “bah!, están verdes.

De todas formas, no todos los “saboteadores de dietas” tiene, necesariamente, malas intenciones. Es más, muchas veces no son conscientes de su comportamiento o lo hacen “con la mejor intención”. En este apartado podemos meter, por poner un ejemplo, a las abuelas y gente mayor en general, sobre todo a las que han pasado hambre de verdad en la época de la guerra y la posguerra y que siguen teniendo el concepto de que “la gordura es media hermosura” o que “no hay mejor espejo que la carne sobre hueso” o que un niño gordo es un niño sano”, ya que en “su época” los únicos gordos que había eren los ricos, que eran los que tenían para comer y, por tanto, de una o de otra manera, todavía tienen asimilado gordura a bienestar y prosperidad.

Pero, afortunadamente, nos ha tocado vivir otra época y en una sociedad del bienestar en la que la obesidad se ha convertido en un problema sanitario, ya que no deja de ser una enfermedad consecuencia de una malnutrición por exceso. Y si usted ha tomado la decisión de adelgazar, está en el camino correcto para librarse de un problema. Así que haga oídos sordos a quienes le digan que no pierda más y siga manteniendo esa actitud positiva que le ayudará a conseguir sus objetivos.

Además, la percepción que los demás tiene de usted también irá cambiando, como le voy a demostrar en esta anécdota:

Tuve en tratamiento hace años a una mujer de un pueblo cercano a la que le sobraban muchos kilos. Cuando llevaba perdidos entre veinte y veinticinco kilos, me dijo un día  que  iba a dejar la dieta porque ya estaba un poco cansada y que además en el pueblo no hacían más que decirle que no adelgazara más porque ya había perdido suficiente. Como soy de la opinión que una persona se pone a dieta voluntariamente y voluntariamente la deja, no puse objeción y después de darle unos consejos para que no tirara por tierra lo que había conseguido, nos despedimos. Al cabo de unos meses, volvió a aparecer por la consulta comentando que se encontraba con ánimo de volver a empezar el tratamiento y que además en el pueblo le estaban diciendo que estaba engordando. Hasta aquí, nada extraño. Lo que le resultó extraño a esta persona fue que al pesarla, pesaba dos kilos y pico menos que cuando había suspendido la dieta.

¿cómo es posible que le dijeran que estaba engordando si pesaba incluso menos que cuando le decían que estaba muy delgada? Pues simplemente por una cuestión de percepción, comparación y acostumbramiento. Me explico. Al principio comparaban a la mujer con la imagen que tenían de ella con veintitantos kilos más y, efectivamente, comparada con ella, estaba muy delgada. Luego se acostumbraron a verla a diario con el nuevo peso y la nueva figura y entonces veían a la mujer rellenita a la que le sobraban unos cuantos kilos y pensaron que era porque había engordado, aunque lo cierto era que había mantenido (e incluso disminuido) el peso.

O sea, como en el chiste:
-¿qué tal estás?
-¿comparado con quién?




miércoles, 27 de junio de 2012

be corcho

("Be water, my friend").
Decía Bruce Lee: "No te establezcas en una forma, adáptala y construye la tuya propia, y déjala crecer, sé como el agua. Vacía tu mente, sé amorfo, moldeable, como el agua. Si pones agua en una taza, se convierte en la taza. Si pones agua en una botella, se convierte en la botella. Si la pones en una tetera, se convierte en la tetera. El agua puede fluir o puede chocar. Sé agua, amigo mío".
En estos tiempos de incertidumbre y tribulaciones que nos toca vivir, creo que esta cita viene como anillo al dedo, pero como yo tengo una filosofía de vida más de tipo "low cost" que el chino este (por cierto, para los chinos crisis significa también oportunidad), creo que si no somos capaces de ser como el agua, nos puede venir muy bien ser como el corcho.
Me explico.
Tú tiras un corcho al agua y no se hunde.
Si la corriente va hacia un lado, el corcho se adapta y va en esa dirección. Si la corrienta cambia de dirección, el corcho lo hace con ella.
Si una turbulencia o un fuerte oleaje lo empuja hacia el fondo, el corcho, sin ningún esfuerzo, vuelve a emerger.
Si en la superficie del agua se producen ondas, el corcho realizará una oscilación vertical pero no se desplazará con las ondas.
Si el sol aprieta y evapora el agua, el corcho se seca y espera a que aumente el caudal.
Si colocas un corcho en un sedal entre la caña y el anzuelo, te indicará si los peces están picando.
Si el agua corre el riesgo de salirse de una botella, el corcho se adapta al cuello de la botella e impide que el agua se desparrame.
El corcho es ligero, elástico y resistente a los agentes químicos.
Es un excelente aislante térmico y acústico y tiene una gran impermeabilidad.
Tiene elevada resistencia al desgaste y aguanta muy bien la presión, y es capaz de recuperar su volumen inicial cuando la presión cede.
No exige apenas cuidados de mantenimiento y al ser un producto natural, respeta el medio ambiente, incluso durante su proceso de extracción.
No me digáis que todas estas características no nos vendrían más que bien para capear el temporal que nos está cayendo encima.
Así que ya sabéis, contra las crisis, ya sean económicas, personales, sociales, evolutivas, circunstanciales, de pánico, de pareja...
"Be corcho, my friend"


sábado, 9 de junio de 2012

consejos para hacer la compra

En esta entrada voy a intentar daros unos pequeños consejos que os pueden ser de utilidad a la hora de hacer la compra. Tomad nota de estos cuatro:

- No vayáis al mercado con hambre.
- Llevad una lista de lo que necesitáis.
- No os olvidéis las gafas.
- Pensad en verde.

Ahora vamos a desarrollarlos un poco.

1.- No vayáis a la compra con hambre. Si paseáis por los pasillos del supermercado con hambre, es más que probable que acabaréis echando al carro cosas que no necesitáis pero que en esos momentos os llamarán poderosamente la atención precisamente por esa sensación de hambre. Y además, está demostrado que esas cosas de más serán cosas caprichosas, de picoteo y de alto poder calórico.

2.- Llevad una lista de lo que necesitáis. Pero haced la lista (escrita) en casa siendo conscientes de lo que falta en la despensa. Lo ideal es tener en la cocina un lugar (pizarra o cuaderno) donde ir apuntando lo que nos vamos acordando que se ha terminado o que necesitamos reponer. No os fiéis de vuestra memoria. Si no lo lleváis escrito es muy probable que os olvidéis de alguna cosa necesaria y que os llevéis en vuestra cesta cosas que no os hacen falta. Llevad bolígrafo e id tachando las cosas que ya habéis comprado y cuando la lista esté tachada por completo, será el momento de ir a la caja, pagar e ir a casa con el recado.

3.- No os olvidéis las gafas. Si las necesitáis para leer, claro. Serán muy útiles para leer la composición de lo que compréis. La parte delantera de los envases es la de la publicidad. Ahí es donde el fabricante va a intentar llamar nuestra atención (que si 0% azúcar, que si baja el colesterol, que si nos vamos a volver más altos, más guapos, más rubios y con los ojos más azules...). No os dejéis embaucar por los cantos de sirena de la publicidad y dad la vuelta al envase. Ahí es donde está lo verdaderamente importante: La composición. Fijaos en la cantidad de calorías por cada 100 gramos de producto y, muy importante, en la cantidad y sobre todo en el tipo de grasas que contiene ese producto. Como idea fundamental, quedaros con esta: Si en la composición pone grasa o aceite vegetal y no especifica de qué tipo (o son de coco, palma o palmiste), o pone que lleva grasa o aceite parcialmente hidrogenado o que contiene aceite o grasas hidrogenadas, procurad evitarlo. Todas esas leyendas esconden un tipo de grasas (saturadas, trans) que aumentan muchísimo el riesgo cardiovascular.

4.- Pensad en verde. Y no estoy haciendo publicidad de ningún tipo de cerveza, no. Si en vuestro carro de la compra al final predomina el verde, es decir, verduras, frutas y hortalizas, seguro que es una buena (y sana) compra. Los productos frescos son siempre una buena apuesta.

Bueno, por hoy ya vale.
Y ya  sabéis que este blog está abierto a vuestros comentarios y que  estoy deseando recibirlos.

domingo, 3 de junio de 2012

receta 39: RAPE ALANGOSTADO

Hoy toca receta y como siempre, fácil, fácil y rica, rica.
RAPE ALANGOSTADO
Se trata de preparar una cola de rape con la apariencia de una cola de langosta. 
Necesitamos una cola de rape sin piel ni espina central, por lo que salen dos piezas. Pimentón dulce, aceite de oliva virgen extra y sal.
Preparamos una pasta con 2 cucharadas de aceite de oliva y tanto pimentón como se necesite.
Se sala la cola de rape y se unta con la pasta de pimentón.
Los puristas la atan con un cordel dando vueltas para semejar más la forma de la cola de la langosta, pero no es necesario.
Envolver la cola de rape ya preparada en film plástico bien apretada y después en papel de aluminio, presionándolo bien.
Repetir lo mismo con la otra pieza.
Se sumergen los paquetes en una cazuela con agua hirviendo. Esperar 5 minutos. 
Sacar los paquetes del agua y dejarlos enfriar (se pueden introducir en agua con hielo o meterlos al frigorífico).
Desenvolver y cortar en rodajas a modo de medallones.
Servir en frío con una base de lechugas (venden bolsas ya preparadas) y con un poco de mahonesa baja en calorías o salsa rosa.
Degustar y disfrutar.


lunes, 28 de mayo de 2012

más o menos

Piensa menos, siente más. Intenta salir de ese ruido mental que ocupa tu cabeza continuamente.Centra tu atención en tus sentimientos y en tus emociones. Observa lo que piensas, pero no lo juzgues.
Enfádate menos, sonríe más. La negatividad nunca es una buena forma de enfocar una situación. Viste tu cara con una sonrisa y verás que el mundo te responde con mejor humor. La Alegría es el ingrediente principal del compuesto de la salud.
Habla menos, escucha más. Pregunta, escucha, vuelve a preguntar y cuando te toque no te limites a hablar. Di más, expresa más, comparte más, da más. Dios nos ha hecho con dos orejas y una boca para que escuchemos el doble de lo que hablamos.
Juzga menos, tolera más. Quien no comprende, juzga y cuanto mejor es uno, tanto más dificilmente llega a sospechar de la maldad de los demás.
Mira menos, haz más. La vida es un juego. No te quedes al margen. Participa y si quieres ver cosas que nunca has visto, haz cosas que nunca has hecho.
Quéjate menos, acepta más. No te vuelvas loco. Sal de esa situación o acéptala, pero no te quejes, no sirve de nada. Acepta lo que no puedes cambiar y cambia lo que no puedes aceptar.
Teme menos, confía más. Si temes padecer, padeces ya lo que temes. Cuestiona siempre el origen de tu miedo. Las sombras solo significan que hay una luz brillando cerca.
Odia menos, ama más. Si quieres ser amado, ama. Guardar rencor es como dejar a alguien vivir en tu cabeza sin pagar alquiler.
Castígate menos, quiérete más. Sé benevolente contigo mismo. Al fin y al cabo eres la única persona con quien vas a convivir el resto de tu vida y te tienes que llevar bien con ella. Comenzar a amarse uno mismo es comenzar un romance de por vida.
Espera menos, da más. No des esperando recibir a cambio y sobre todo demuestra gratitud por todo lo bueno que tienes y lo malo que no tienes. La gratitud es un antídoto ante la desesperanza.
Discute menos, cede más. Acepta lo bueno y lo malo de la gente. No se puede amar a medias.
Trabaja menos, disfruta más. Y si no puedes trabajar menos, disfruta de tu trabajo como si no necesitaras dinero. Cuando no se puede lo que se quiere hay que querer lo que se puede.
Exige menos, perdona más. Si no sabes perdonar, procura no equivocarte. El perdón no cambia el pasado pero da sentido al futuro.
Exígete menos, equivócate más. Céntrate en el esfuerzo, no en el resultado. Si no te equivocas de vez en cuando es que no estás aprovechando todas tus oportunidades y al final todos tus intentos son un éxito porque o triunfas o aprendes.
Preocúpate menos, relájate más. Las mejores cosas suceden cuando menos te las esperas. Al final todo acaba bien y si no acaba bien es que todavía no es el final.

martes, 24 de abril de 2012

prueba superada

Madrid. Domingo, 22 de abril de 2012. Hoy es el día.
A las 7 de la mañana he quedado con mi hermano Edu y mi sobrino Alberto para desayunar en el buffet del hotel. Café con leche, tostada de pan de hogaza con tomate y aceite, dos zumos de naranja, un trozo de piña, 3 ciruelas pasas y un pastelito.
A las 8 salimos para coger el metro rumbo a la salida en la plaza Colón donde hemos quedado con Rubén. Es curioso, pero siento la misma sensación en el estómago que recuerdo que tenía cuando iba a un exámen. Nervios. Hay que buscar un sitio para hacer un pis. Foto de grupo para la posteridad antes de la salida.


Nos despedimos con un abrazo. Alberto y Rubén saldrán más adelante que Edu y yo porque tienen previsto hacer mejor tiempo.
Por megafonía dicen que salimos más de 20.000 personas, 12.000 y pico para la maratón y casi 8.000 para la carrera de 10 Km.
A las 9 suena el pistoletazo de salida. Casi cinco minutos después cruzamos la línea que marca el inicio de la maratón. Los primeros 6 kms sabemos que son cuesta arriba. Tranquilidad, que queda mucho por delante.
En el Km 4 comienzan a aparecer las molestias en mi gemelo derecho que tanto temo. Esperemos que se pasen.
Km 6,5, las molestias ya son dolor y parece que van a más. Mazazo moral. Le digo a mi hermano que si sigo así tendrá que continuar solo. Se le cambia la cara. Voy a hacer una prueba. Paro un momento. Estiro los gemelos y los sóleos. Me siento en el escalón de un portal, me quito la zapatilla derecha, saco la plantilla, cambio la posición de la misma y... ¡venga! ¡vamos a intentarlo!
Nos volvemos a subir a la carrera. Parece que las molestias van remitiendo poco a poco. Pastilla de glucosa.
Km 10. esto ya tiene mejor pinta. Avituallamiento. Bebida isotónica y seguimos. No hay que descuidar el aporte de glucosa ni la hidratación. Lo cierto es que hace un día extraordinario para correr. El recorrido es incómodo, con muchas subidas y bajadas, aunque ahora la tendencia es hacia abajo.
El km 17 queda a la altura de la calle Fuencarral, donde hemos quedado con nuestras chicas que allí están para darnos ánimos. Paramos un segundo para avituallarnos con un beso que nos da alas otra vez.
Pasamos la media maratón en algo más de 2 horas. No está nada mal. Glucosa e isotónica más o menos cada 4 ó 5 kms. Buenas sensaciones.
En el km 26, la carrera vuelve a empinarse hacia arriba. Pedimos a unos espectadores que nos hagan una foto. No tenemos mala cara. Aún podemos sonreír.


2 horas y 50 minutos, 28 kms. A partir de aquí ya es territorio desconocido. Nunca hemos corrido ni más tiempo ni más distancia.
Yo sigo con mis mantras, siempre positivos: Armonía, paz, calma, equilibrio, sosiego, tranquilidad, fuerza, poder, resistencia, coraje, ánimo...
Pasamos los 30 kms en algo más de 3 horas. Ya empezamos a creernos que podemos conseguirlo.
Es curioso observar la gente tan dispar que hay corriendo. Tipos para todos los gustos, formas de correr de lo más variopinto, distintas nacionalidades, hombres, mujeres, de todas las edades...
Los mensajes en las camisetas también son curiosos: "Hoy ago (sí, sin hache) 77 años", "correr por los que no pueden", "in memoriam de...", "las medallas se ganan en los entrenamientos, las carreras se disfrutan", "brigada paracaidista", "no al cierre de..."
Gente que corre disfrazada, o tirando de una silla de ruedas, ciegos, mancos, con cresta, marcando músculo... todo un mundo de colores en todos los sentidos.
Voluntarios de la organización, con patines, ofreciendo vaselina y reflex, voluntarios en los puestos de avituallamiento, personal de limpieza recogiendo las botellas y los vasos que los corredores vamos dejando en la cuneta...
Mucha gente animando a lo largo del recorrido, en unas zonas más que en otras y con pancartas con mensajes: "Vas a ser papá", "ánimo cuñao", "los chicos de la tapia", "´Fulanito, eres un tractor"...
Corredores que se van quedando por el camino, que siguen cojeando, que tienen que ser atendidos por los servicios sanitarios...
Escenarios con grupos de rock en directo cada 2 ó 3 kms. En el km 33, uno de los grupos va a comenzar una canción y anuncia: "somos Recover, de Logroño..." a lo que Edu y yo respondemos con un grito de ánimo haciendo notar que nosotros también y el grupo nos jalea y nos anima hasta que los perdemos de vista. ¡Subidón, subidón!
Lo que cuentan del famoso "muro" del km 35 es un mito. Yo no lo vi. Todo lo contrario, según iba viendo la pancarta que anunciaba cada km, me iba viniendo arriba. Km 36, km 37... en el 38 llamo a mi mujer. Seguro que piensa que si le llamo a esa hora es porque he abandonado, pero cuando descuelga le grito ¡Vamos por el 38! ¡esto ya está chupado!
Chupado sí, pero cansado también. Entre que desde el 34 es todo cuesta arriba, que llevamos ya 4 horas corriendo y que a la una del mediodía en Madrid ya hace calor, los últimos 4 kms se hacen largos de verdad. Pero se hacen ¡vaya si se hacen! 39, 40, 41... entramos en el parque del Retiro. Al fondo se ve la meta. Un último esfuerzo y entramos con los brazos en alto y cogidos de la mano. 
Abrazo.
He parado el reloj en 4 horas, 30 minutos y algún segundo.
Una niña de unos 4 añitos me ofrece una medalla. Me agacho para que me la cuelgue al cuello y para darle un besito. Entre el esfuerzo y "el peso" de la medalla, casi no me enderezo, jajaja.
La sensación de satisfacción es tremenda, fenomenal. 
Rubén ha hecho 3:50 y Alberto 3:55. Bravo por ellos.
Nuestras mujeres nos están esperando con besos y abrazos. Están contentas por nosotros y creo que también están orgullosas de que lo hayamos conseguido.
He cumplido mis tres objetivos: el primero, terminar una maratón; el segundo, intentar disfrutar el recorrido (o sufrir lo menos posible) y el tercero, el menos importante, hacerlo en 4 horas y media.
Viendo la foto de la llegada, apenas se nota el esfuerzo ¿verdad?


Madrid, domingo 22 de abril de 2012. Prueba superada.

domingo, 15 de abril de 2012

sé tú

Sé la alegría de quien te ama, 
la tristeza de quien te odia 
y la preocupación de quien te envidia.
Sé fuerte para que nadie te derrote.
Sé noble para que nadie te humille.
Sé humilde para que nadie te ofenda
y sigue siendo tú para que nadie te olvide.
Pero sobre todo, 
decide como quieres ser
y no dejes que nadie te diga como tienes que ser.


jueves, 5 de abril de 2012

receta 38: ENSALADA DE MARISCO Y FRUTA CON SALSA DE YOGUR

El otro día, mientras planchaba (sí ¿qué pasa? a veces lo hago. Planchar, digo) estaba viendo en la tele el canal cocina y prepararon una receta de un milhojas de manzana con vieiras que me pareció muy fácil y muy original. Como ya sabéis que me gusta simplificar las cosas, aquí os dejo una variante menos elaborada en la presentación pero igual de rica y con algún aporte de mi cosecha.  Se prepara en un pis-pas y está francamente deliciosa, con su mezcla de sabores y de texturas.

ENSALADA DE MARISCO Y FRUTA CON SALSA DE YOGUR

La salsa para el aliño es muy fácil: Yogur natural desnatado (la receta original era con yogur griego, que es más cremoso y muy rico,pero tiene más calorías y nos interesa que la receta además de fácil sea ligera). Lo echamos en un bol y le añadimos unas gotas de lima o de limón (no mucho para que no se licue el yogur), un trozo de pepino fresco muy picadito (sin piel ni pepitas) y, o bien menta o hierbabuena picadita, o en su lugar, cebollino picadito (cambia el gusto pero le va igual de bien. Reservamos (según la cantidad de ensalada haremos más cantidad de salsa).
Por otra parte, hacemos unas vieiras a la plancha (yo compro carne de vieira congelada y sale muy rica y más barata). Cuidado de no hacerlas demasiado ni que se queden crudas por dentro. Una vez hechas las retiramos a un plato para que se templen, les añadimos un poquito de sal y un poquito de zumo de limón o de lima.
En un bol ponemos manzana verde (tipo granny smith) en trozos y sin pelar, piña natural (o en conserva en su jugo) en trozos, unas colas de langostino cocido, las vieiras a la plancha que habíamos hecho y aliñamos con la salsa de yogur.
Humm... lo estoy escribiendo y se me está haciendo la boca agua.
Probadlo y me contáis.


sábado, 31 de marzo de 2012

regalo

El otro día fue mi quincuagésimo segundo cumpleaños y una de mis hermanas me envió, con todo su amor, un powerpoint con unas fotos preciosas y con un texto delicioso escrito por George Carlin, un comediante de los años 70 y 80 y que dice cosas tan elocuentes como las que desde aquí comparto con quien quiera leerlas:
La paradoja de nuestro tiempo es que tenemos edificios más altos y temperamentos más reducidos, carreteras más anchas y puntos de vista más estrechos. 
Gastamos más pero tenemos menos, compramos más pero disfrutamos menos.  
Tenemos casas más grandes y familias más chicas, mayores comodidades y menos tiempo. 
Tenemos más grados académicos pero menos sentido común, mayor conocimiento pero menor capacidad de juicio, más expertos pero más problemas, mejor medicina pero menor bienestar.
Bebemos demasiado, fumamos demasiado, despilfarramos demasiado, reímos muy poco, conducimos muy rápido, nos enojamos demasiado, nos desvelamos demasiado, amanecemos cansados, leemos muy poco, vemos demasiada televisión y oramos muy rara vez.
Hemos multiplicado nuestras posesiones pero reducido nuestros valores.
Hablamos demasiado, amamos demasiado poco y odiamos muy frecuentemente.
Hemos aprendido a ganarnos la vida pero no a vivir.
Añadimos años a nuestras vidas pero no vida a nuestros años.
Hemos logrado ir y volver de la luna, pero se nos dificulta cruzar la calle para conocer a un nuevo vecino. 
Conquistamos el espacio exterior pero no el interior.
Hemos hecho grandes cosas, pero no por ello mejores.
Hemos limpiado el aire, pero contaminamos nuestra alma.
Conquistamos el átomo pero no nuestros prejuicios.
Escribimos más pero aprendemos menos.
Planeamos más pero logramos menos.
Hemos aprendido a apresurarnos, pero no a esperar.
Producimos computadoras que pueden procesar mayor información y difundirla, pero nos comunicamos cada vez menos y menos.
Estos son tiempos de comidas rápidas y digestión lenta, de hombres de gran talla y cortedad de carácter, de enormes ganancias económicas y relaciones humanas superficiales.
Hoy en día hay dos ingresos pero más divorcios, casas más lujosas pero hogares rotos.
Son tiempos de viajes rápidos, pañales desechables, moral descartable, acostones de una noche, cuerpos obesos y píldoras que hacen todo, desde alegrar y apaciguar, hasta matar.
Son tiempos en que hay mucho en el escaparate y muy poco en la bodega. Tiempos en que la tecnología puede hacerte llegar esta carta y en que tú puedes elegir compartir estas reflexiones o simplemente borrarlas.
Acuérdate de pasar algún tiempo con tus seres queridos, porque ellos no estarán aquí siempre.
Acuérdate de ser amable con quien ahora te admira, porque esa personita crecerá muy pronto y se alejará de ti.
Acuérdate de abrazar a quien tienes cerca, porque ese es el único tesoro que puedes dar con el corazón sin que te cueste ni un céntimo. 
Acuérdate de decir "te amo" a tu pareja y a tus seres queridos, pero sobre todo, dilo sinceramente. Un beso y un abrazo pueden reparar una herida cuando se dan con todo el alma. 
Date tiempo para amar y para conversar y comparte tus más preciadas ideas.
Y siempre recuerda: La vida no se mide por el número de veces que tomamos aliento, sino por los extraordinarios momentos que nos lo quitan.


domingo, 18 de marzo de 2012

receta 37: PURÉ DE PATATA Y MANZANA CON YOGUR

Como ya sé que los "cocinillas" empiezan a echar de menos una nueva receta, aquí os voy a dejar una, muy sencillita como siempre, que lo mismo os puede servir como primer plato o como guarnición para una carne asada o a la plancha.
Es una variante del tradicional puré de patata que resulta un tanto sorprendente pero muy rica.

PURÉ DE PATATA Y MANZANA CON YOGUR
En una cazuela antiadherente ponemos un par de cucharadas de aceite a calentar a fuego suave. Añadimos picados una cebolla grande y un puerro (solo la parte blanca), rehogamos un par de minutos y agregamos 2 patatas medianas y una manzana reineta peladas y troceadas (la manzana sin el corazón) y cocinamos 5 ó 6 minutos, removiendo de vez en cuando para evitar que se pegue. Luego incorporamos un vaso de leche desnatada y medio vaso de agua, dejando cocer unos 20 - 25 minutos.
Salpimentamos, retiramos del fuego, añadimos un yogur desnatado y ponemos todo esto en el vaso de la batidora.
Batimos y servimos en plato hondo. Espolvoreamos perejil picadito.
Y a disfrutar con poquitas calorías.


viernes, 9 de marzo de 2012

un juicio

Da comienzo la sesión ¿De qué se acusa a este hombre? ¿Qué delito ha cometido? ¿Por qué no dicen su nombre?
Con la venia de vuecencia (exclama el señor fiscal), le voy a explicar las causas por que está ante el tribunal:
Se le acusa de que piensa.Se le acusa de que ríe. Se le acusa de que sueña. Se le acusa de que escribe... 
¡Protesto, Su Señoría! (interrumpe el defensor)
!Denegada la protesta, que siga la acusación!
Se le acusa de que quiere que todos vivan en paz, de que trata que otros rían, de que no exista maldad. De que tiene sus problemas e intenta disimularlos para que otros no vean que tiene también ratos malos. De que le cuesta dormir pensando cuando no debe, de que le gusta vivir, de que quiere y que no puede. Y tantas y tantas cosas que no deben asustar y aunque a nadie les molestan, la cuestión es acusar.
Toca el turno a la defensa (su misión es defender) y se dirige al jurado muy dispuesto a convencer:
Nada ha hecho el acusado de que pueda arrepentirse. No ha hecho más que pensar, desear y divertirse ¿Qué tiene eso de malo? ¿A quién puede molestar? Solo es un ser humano con su forma de actuar.
Yo voy a rogar clemencia para el señor acusado de todos y cada uno de los miembros del jurado.
Y por su parte el fiscal, p'al reo pide el castigo de que nadie le haga caso y se quede sin amigos.
Ya el jurado se retira a un cuarto a deliberar. Mientras se ponen de acuerdo, un buen rato va a pasar.

El resultado del juicio no lo vamos a saber, pues todos somos jurado y cada uno...¡Allá él!
Lo gordo es que todos somos al mismo tiempo acusados: Cada uno por sus acciones está siempre criticado.


domingo, 4 de marzo de 2012

luz del mundo

Había una vez un hombre que caminaba de noche por las calles oscuras llevando una lámpara encendida. En un momento determinado, se cruzó con un amigo que le preguntó: ¿Qué haces con una lámpara en la mano si tú eres ciego?
El ciego le respondió: Yo no llevo la lámpara para ver mi camino. Conozco las calles de memoria. Llevo la luz encendida para que otros encuentren su camino cuando me vean...

Aquí está la moraleja: Podemos alumbrar nuestro propio camino pero también ayudar a que otros encuentren el suyo con nuestra luz.
No sólo es importante la luz que nos guía sino también la que usamos para que otros puedan servirse de ella. Alumbrar el camino de otros no es tarea fácil. Muchas veces en lugar de ser luz y alumbrar a los demás, les aportamos nuestras propias sombras (el egoísmo, el desaliento, el resentimiento, la crítica fácil, el odio, el desamor...) oscureciendo y dificultando aún más su camino.

"Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad situada en lo alto de un monte; ni se enciende un candil para meterlo debajo del perol, sino para ponerlo en el candelero y que alumbre a todos los de la casa. Alumbre también vuestra lus a los hombres; que vean el bien que hacéis y glorifiquen a vuestro Padre del cielo". Mt 5, 13-16.




sábado, 11 de febrero de 2012

10 reglas para una alimentación sana

1.- En la variación está el gusto: no coma siempre lo mismo
2.- Desayune fuerte
3.- Mantenga su peso dentro de ciertos límites
4.- Modérese con las grasas, especialmente con las grasas saturadas
5.- Tome poca sal
6.- Tome poco azúcar
7.- Beba como mínimo litro y medio de líquidos al día, pero poco alcohol
8.- Coma legumbres, verduras, frutas, hortalizas y cereales
9.- Observe las reglas de la buena higiene
10.- Lea las etiquetas de los envases.

...y 11.- Haga todo el ejercicio que pueda



domingo, 29 de enero de 2012

¿fluyes o empujas?

¿Eres de los que empujan o de los que fluyen? ¿Empujas para que las cosas pasen o fluyes con las cosas que pasan?
Para algunas personas, sea lo que sea, ya ocurrió, o no.
Me explico: Hay personas que los domingos los pasan fuera de casa, en el campo, todo el día, por lo que no se enteran qué pasa en el mundo. Pero a la noche ven en diferido el partido de fútbol que han grabado y para ellos es como si lo vieran en directo. Así que se alegran, se amargan, se emocionan… y cuando la pelota va por el aire dicen: “esta entra, esta entra, esto es gol”. Pues bien, la pelota va a ir a dar a donde tiene que dar y a ningún otro lugar ¿por qué? Porque ya pasó, ya sucedió, solo que como ellos lo ignoran, se creen que está ocurriendo mientras lo ven.
El tiempo se presenta de una manera difícil de entender. Para esas personas vivimos la vida con la ilusión de que es un evento en vivo, pero en realidad, creen que es en diferido. Lo que tenga que pasar ya pasó o no pasará nunca.
Ahora tienes que tomar la iniciativa y salir a averiguarlo. Ahí está la magia.


martes, 24 de enero de 2012

receta 36: CALABACIN CON MEJILLONES

Por petición popular, esta entrada tenía que incluir una receta y como el pueblo es soberano (habla, pueblo, habla) y el blog es mío, pues aquí os dejo una nueva recetita, fácil, fácil y rica, rica. Vamos a ello.

Calabacín con mejillones

Podemos utilizar mejillones congelados (que sean de buena calidad) o frescos (mejor) que habrá que abrirlos al vapor con un chorrito de vino blanco, una hojita de laurel y unos granos de pimienta sin moler.
Poner en un cazo un par de cucharadas de aceite de oliva y sofreír una cebolla en trozitos. Añadir una cucharadita (de las de postre) de harina y remover. Añadir el contenido de un bote de tomate triturado y ajustar de sal y azúcar (para quitar la acidez), un chorrito de brandy, pimienta molida y un poco de caldo de pescado (vale el de brick) o del caldo de abrir los mejillones (colado para evitar impurezas). Dejamos cocer de 10 a 15 minutos y al final añadimos los mejillones para que cojan el sabor.
En una sartén antiadherente pincelada de aceite hacemos a la plancha uno o dos calabacines en rodajas (no muy hechos, que queden un poco tiesitos).
Preparamos el plato poniendo una cama de rodajas de calabacín y encima los mejillones con un poquito de salsa. Otra opción es presentarlo como pinchos, ensartando en un palillo uno o dos mejillones sobre una rodaja de calabacín y echándole por encima un poquito de salsa.


sábado, 14 de enero de 2012

¿desayunamos?

Pasadas las fiestas de Navidad, aquí estamos otra vez dispuestos a compartir informaciones que, espero que así sea, puedan seros interesantes.
De momento ¿qué tal siempezamos el año desayunando bien?
Seguro que habréis oído alguna vez el refrán que dice que hay que desayunar como un rey, comer como un príncipe y cenar como un mendigo ¿verdad?
El desayuno debería ser la primera comida del día, pero ¿cuántas personas, adultos y niños, empiezan su día laboral  o escolar sin desayunar como debieran?
Tenemos que tener en cuenta que el desayuno es importante porque nos aporta la energía necesaria para empezar el día. Está más que demostrado que saltarse esta comida (que debería aportar del 20 al 25% de las calorías diarias) disminuye el rendimiento físico y mental (nos quedamos “sin pilas”), sobre todo a última hora de la mañana. Claro que me diréis que el cuerpo es muy listo y que quienes se toman solo un café bebido luego se toman otro con un bollo o un pincho de tortilla a media mañana, pero eso solo compensa a medias.
No es broma. Estadísticamente es cierto que los niños que desayunan mal se concentran peor en el colegio y aprenden menos. Y lo mismo se ha visto con los adultos.
Podemos argumentar que tenemos razones para saltarnos el desayuno. 
La primera son las prisas mañaneras y su solución es obvia: levantarse antes (¿a que cuando vamos de vacaciones y bajamos a desayunar al buffet del hotel desayunamos más?). 
La segunda es la de no tener hambre por la mañana. En esto influyen dos cosas que son la costumbre y la cena del día anterior. Si nos pasa esto, deberíamos acostumbrarnos poco a poco a desayunar más cenando menos (recordad, cenar como un mendigo…). A lo mejor hay que probar a irse a la cama con algo de apetito. Probad y desquitaros por la mañana si podéis. Sobre todo, evitad cenas pesadas y copiosas, pero poco a poco, porque como pasa con todos los hábitos, los cambios bruscos suelen fracasar. Comenzad con un vaso de leche o frutas. Cuando os hayáis acostumbrado a esto, añadid cereales a la leche o galletas o una tostada…
Mucho ojo con el desayuno de los niños sobre todo si se lo preparan ellos. Que no se lo salten.
¡Ah! Y no penséis que saltarse el desayuno ayuda a adelgazar, sino más bien al contrario porque mientras las calorías del desayuno las quemamos durante la mañana, si desayunamos poco comeremos más (y peor) durante el día. Y sobre todo, una cena abundante irá directamente a “la despensa”.
Por último, un buen desayuno debería incluir como mínimo un lácteo, fruta y cereales, procurando no basarlo en los dulces.



viernes, 6 de enero de 2012

Los Reyes Magos SÍ existen

Para los que tengáis hijos pequeños (o sobrinos, o ahijados...).
Aquí os dejo una historia que me pasó mi padre hace unos cuantos años y que aún guarda como un tesoro para sus nietos más pequeños y sus biznietas (no en vano, mi padre fue Baltasar unos cuantos años en la fiesta de Reyes que organizaban en su trabajo).
Espero que os guste.

Apenas el padre se había sentado al llegar a casa, dispuesto a escuchar como todos los días lo que su hija le contaba de sus actividades en el colegio, cuando ésta en voz algo baja, como con miedo, le dijo:
- ¿Papá?
- Sí, hija, cuéntame
- Oye, quiero… que me digas la verdad
- Claro, hija. Siempre te la digo -respondió el padre un poco sorprendido
- Es que… – titubeó la niña.
- Dime, hija, dime.
- Papá, ¿existen los Reyes Magos?
El padre se quedó mudo, miró a su mujer intentando descubrir el origen de aquella pregunta, pero sólo pudo ver un rostro tan sorprendido como el suyo que le miraba igualmente.
- Las niñas del colegio dicen que son los padres. ¿Es verdad?
La nueva pregunta de su hija le obligó a volver la mirada hacia ella y tragando saliva le dijo:
- ¿Y tú qué crees, cariño?
- Yo no sé papá, que sí y que no. Por un lado me parece que sí que existen porque tú no me engañas; pero, como las niñas dicen eso...
- Mira, hija, efectivamente son los padres los que ponen los regalos pero…
- ¿Entonces es verdad? -cortó la niña con los ojos humedecidos-. ¡Me habéis engañado!
- No, mira, nunca te hemos engañado porque los Reyes Magos sí que existen -respondió el padre cogiendo con sus dos manos la cara de la chiquilla.
- Entonces no lo entiendo papá.
- Siéntate, cariño, y escucha esta historia que te voy a contar porque ya ha llegado la hora de que puedas comprenderla -dijo el padre, mientras señalaba con la mano el asiento a su lado.
La niña se sentó entre sus padres ansiosa de escuchar cualquier cosa que le sacase de su duda, y su padre se dispuso a narrar lo que para él debió de ser la verdadera historia de los Reyes Magos:
Cuando el Niño Jesús nació, tres Reyes que venían de Oriente guiados por una gran estrella se acercaron al Portal para adorarle. Le llevaron regalos en prueba de amor y respeto, y el Niño se puso tan contento y parecía tan feliz que el más anciano de los Reyes, Melchor, dijo:
- ¡Es maravilloso ver tan feliz a un niño! Deberíamos llevar regalos a todos los niños del mundo y ver lo felices que serían.
- ¡Oh, sí! -exclamó Gaspar-. Es una buena idea, pero es muy difícil de hacer. No seremos capaces de poder llevar regalos a tantos millones de niños como hay en el mundo.
Baltasar, el tercero de los Reyes, que estaba escuchando a sus dos compañeros con cara de alegría, comentó:
- Es verdad que sería fantástico, pero Gaspar tiene razón y, aunque somos magos, ya somos ancianos y nos resultaría muy difícil poder recorrer el mundo entero entregando regalos a todos los niños. Pero sería tan bonito....
Los tres Reyes se pusieron muy tristes al pensar que no podrían realizar su deseo. Y el Niño Jesús, que desde su pobre cunita parecía escucharles muy atento, sonrió y su voz se escuchó en el Portal:
- Sois muy buenos, queridos Reyes Magos, y os agradezco vuestros regalos. Voy a ayudaros a realizar vuestro hermoso deseo. Decidme: ¿qué necesitáis para poder llevar regalos a todos los niños?
- ¡Oh! necesitaríamos millones y millones de pajes, casi uno para cada niño que pudieran llevar al mismo tiempo a cada casa nuestros regalos, pero no podemos tener tantos pajes, no existen tantos.
- No os preocupéis por eso -dijo el Niño-. Yo os voy a dar, no uno sino dos pajes para cada niño que hay en el mundo.
- ¡Sería fantástico! Pero, ¿cómo es posible? -dijeron a la vez los tres Reyes Magos con cara de sorpresa y admiración.
- Decidme, ¿no es verdad que los pajes que os gustaría tener deben querer mucho a los niños?
- Sí, claro, eso es fundamental – asintieron los tres Reyes.
- Y, ¿verdad que esos pajes deberían conocer muy bien los deseos de los niños?
- Sí, sí. Eso es lo que exigiríamos a un paje -respondieron cada vez más entusiasmados los tres.
- Pues decidme, queridos Reyes: ¿hay alguien que quiera más a los niños y los conozca mejor que sus propios padres?
Los tres Reyes se miraron asintiendo y empezando a comprender lo que el Niño Jesús estaba planeando, cuando su voz de nuevo se volvió a oír:
- Puesto que así lo habéis querido y para que en nombre de los Tres Reyes Magos de Oriente todos los niños del mundo reciban algunos regalos, YO ordeno que en Navidad, conmemorando estos momentos, todos los padres se conviertan en vuestros pajes, y que en vuestro nombre, y de vuestra parte regalen a sus hijos los regalos que deseen. También ordeno que, mientras los niños sean pequeños, la entrega de regalos se haga como si la hicieran los propios Reyes Magos. Pero cuando los niños sean suficientemente mayores para entender esto, los padres les contarán esta historia y a partir de entonces, en todas las Navidades, los niños harán también regalos a sus padres en prueba de cariño. Y recordarán que gracias a los Tres Reyes Magos todos son más felices.
Cuando el padre hubo terminado de contar esta historia, la niña se levantó y dando un beso a sus padres dijo:
- Ahora sí que lo entiendo todo papá. Y estoy muy contenta de saber que me queréis y que no me habéis engañado.
Y todos se abrazaron mientras, a buen seguro, desde el Cielo, tres Reyes Magos contemplaban la escena tremendamente satisfechos.

domingo, 1 de enero de 2012

...y feliz año nuevo

El pasado es historia. Mañana, un misterio. Hoy es un regalo y es por eso por lo que lo llamamos presente.
La vida está hecha solo de posibles. Son tus ganas las que deciden el final.
Enfrentemos el año "en positivo" y...


viernes, 23 de diciembre de 2011

feliz navidad

La Navidad es una ocasión propicia para buscar los mejores sentimientos del corazón y enviarlos a las personas queridas.
Es tiempo de compartir en familia y con los que más queremos la alegría de la llegada de un espíritu que renueva nuestros corazones. Es tiempo de festejar, de dar sin esperar a cambio, de crecer, de ser solidarios, de saber ser amigo, de adornar tu vida con los mejores valores. Valorar la paz y la generosidad es comprender el verdadero significado de la Navidad porque en realidad, la Navidad no es un momento ni una estación, sino un estado de ánimo que puede (que debe) durar todo el año.
Con todo mi cariño y un fuerte abrazo os deseo que la magia de la Navidad os ilumine y os ayude a conseguir vuestros sueños y que podáis disfrutarla en un ambiente de felicidad, armonía, salud, alegría y rodeados de mucho amor.

domingo, 18 de diciembre de 2011

un día de estos

Esta mañana he escuchado la canción “La mala costumbre” de Pastora Soler (la tenéis al final de este post).
Esta tarde he visto una película mejicana que me ha encantado y que os recomiendo que la veáis si tenéis ocasión. Se titula “el estudiante” y no pienso contaros de qué va para que si la veis no lo hagáis condicionados.
Tanto la canción como la película me han recordado un texto que leí hace tiempo y que más o menos (en este caso, parecido sí es lo mismo) dice algo así:

Nunca guardes ni dejes nada para una ocasión especial, cada día que vives es una ocasión especial.
Entiende que la vida es un conjunto de experiencias para gozar, no para sobrevivir.
Pasa más tiempo con tu familia y amigos.
Disfruta más y limpia menos, siéntate en la terraza y admira el panorama sin prestar atención a los hierbajos del jardín.
No guardes nada sin estrenar. Usa tu mejor vajilla. Ponte el traje nuevo para ir al supermercado si te apetece. Usa tu mejor colonia todas las veces que te apetezca.
Elimina de tu vocabulario las frases “algún día…” y “uno de estos días…”
Piensa en esas pequeñas cosas no hechas que no dejarías para más adelante si supieras que tienes las horas contadas. En los amigos que dejarías de ver porque los verías “uno de estos días”. En las cartas o e-mails que dejarías de escribir porque lo harías “algún día”…
Piensa en que ya no podrás decir a tu pareja, a tus padres, a tus hermanos, a tus hijos cuánto les quieres. En que ya no podrás pedir disculpas…
Intenta no guardar nada que pueda añadir risa y alegría a tu vida y a las de los que te rodean...
Éste es un día especial. Cada día, cada hora, cada minuto es especial.
Si merece la pena hacerlo ahora... ¿por qué esperar?